Etiquetas

lunes, 11 de abril de 2016

1/4 EUROLIGA: ANÁLISIS Y PRONÓSTICOS



    Ya están aquí las eliminatorias de cuartos de final de la Copa de Europa de baloncesto. Y emergen a lo grande, con 5 hipotéticos choques en 2 semanas y largos viajes de por medio. Unas series que vienen precedidas del mejor Top 16 de la historia, curiosamente el último porque la temporada que viene se estrena el formato "todos contra todos". A priori, un cruce muy decantado y 3 duelos con una igualdad extrema, aunque en muchas ocasiones el baloncesto se encarga de enterrar pronósticos previos. Nosotros aquí vamos a analizar y a pronosticar, admitiendo de partida, nobleza obliga, que la última vez que acertamos una apuesta a Felipe Reyes no le había salido ni barba. Advertidos estáis. Sí, a vosotros también os pido que os mojéis con vuestros comentarios en este mismo blog o, si lo preferís, a través de las redes sociales. Vosotros elegís siempre el menú ¿Vamos allá? ¡Vamos allá!



FENERBAHCE - REAL MADRID

   
     El equipo que comparte con el CSKA el mejor balance de la competición (19-5) contra el actual campeón, ese Real Madrid (12-12) que ha convertido la película de Woody Allen "Match Point" en una saga con varias entregas. Reedición de la semifinal 2015, en la que los de Pablo Laso se mostraron muy superiores. Me imagino a Obradovic orando el pasado jueves para que el Khimki eliminara al Madrid, aunque en su fuero interno sabía que el actual ADN merengue no suele conceder ese tipo de sorpresas. Lo que hace años era impensable, ganar cuando debes ganar, se ha convertido ahora en la principal cualidad de este Real Madrid lasiano 5.0.
   
     Eliminatoria igualadísima, apasionante, espectacular. Ojo a la baja de Jan Vesely, jugador indefendible que sería capaz de jugar por encima de 3 aros colocados uno encima de otro. Los turcos poseen un arsenal dirigido por Obradovic, un genio que con tiempo siempre arma un equipo campeón. Ekpe Udoh (mejor taponador de la competición) le hará sufrir mucho a los pivots del Madrid, Pero Antic es un soldado capaz de luchar en varias guerras a la vez, Bobby Dixon coge rachas de meter hasta las zapas, Luigi Datome ha vuelto a Europa para hacer cosas grandes. Y Bogdanovic, Sloukas, el cada vez más recuperado Hickman. Todo al calor de un modernísimo pabellón ubicado en la zona asiática de Estambul que acoge a miles de enfervorizados hinchas futboleros. No es casualidad que los otomanos lleven sin caer en casa desde hace 15 meses.

   
     Me lo prometí después de la Copa del Rey y lo cumpliré aunque me apunten con un revólver en la sien: jamás volveré a dudar de este Real Madrid de Pablo Laso. Incluso el año en el que han errado en los fichajes, la etiqueta ganadora de los Llull, Felipe, Chacho, Ayón y compañía aparece el día D y la hora H. En los partidos de verdad. Y estos, creedme, lo van a ser.

PRONÓSTICO: Fenerbahce 1 - Real Madrid 3.



LOKOMOTIV KRASNODAR - BARCELONA

    Otra serie sencillamente colosal. El Barcelona (14-10) más irregular de Pascual se ha metido en el Top 8 con acciones de película en los últimos segundos de varios partidos: el triplazo de Doellman en el Palacio, el disfraz de héroe del propio "Capitán América" en la segunda prórroga contra el CSKA o la remontada frente al Madrid tras dejarse levantar un 31-6. Ahí está, a las puertas de volver a la Final Four tras el disgusto de hace un año ante Olympiacos. Pero ojo, el enemigo es un señor equipo (17-7) al que creo que todos, consciente o inconscientemente, hemos infravalorado durante esta Euroliga.

   
     Tiene a Malcoln Delaney, potencial MVP de una Final Four... de aquí a Rusia. Víctor Claver está completando una campaña sobresaliente, jugando 30 minutos por velada y firmando dobles figuras como el que va a hacer la compra. Singleton y Randolph son americanos de muchísimo nivel. Janning, Bykov o el propio Draper, complementos magníficos para afrontar 5 envites a cara de perro. Todos ellos comandados por Bartzokas, que sabe lo que es levantar la Copa de Europa y con el que tengo también la sempiterna sensación de escaso reconocimiento. Muy difícil para el Barcelona, que necesitara al mejor Abrines y a este Satoransky estratosférico para robar una victoria en una cancha casi infranqueable. ¡Ah! Una cosa: ¿qué demonios ocurre con Ante Tomic?

PRONÓSTICO: Lokomotiv Krasnodar 3 - Barcelona 2.



BASKONIA - PANATHINAIKOS

    Me quito el sombrero, el gorro, la boina y hasta la txapela con la pedazo de Copa de Europa que se está marcando el Baskonia (15-9). Ha amarrado la ventaja de campo en un Top 16 casi pornográfico. Le ganó a Barça y Madrid en casa y fuera, tremenda hazaña. Y se planta en estas latitudes con opciones muy serias de estar en una Final Four que en verano parecía una quimera. Advierto que voy a ser un poco contradictorio porque este Panathinaikos (15-9) no me transmite nada especial, leyenda Djordjevic aparte. Me cuesta hasta verlo en cuartos y sin embargo creo que puede dar la sorpresa. Rascar algo en el OAKA de los 22.000 fanáticos es una misión muy compleja.
   
     Diamantidis, excelente Euroliga en el balcón de su retirada. Calathes es un jugador imperial, decisivo. James Gist, un tipo que llegó a Atenas como temporero y que ya casi es un griego más. Muy físico, le gusta jugar siempre cerca del cielo. Raduljica, duro como un pilar romano. Feldeine, ni fu ni fa y jugando cada vez menos minutos. Haynes, Fotsis, Kuzmic, todos correctos, sin alardes, cada uno en su función. No me parece un equipazo, no hubiera apostado jamás por ellos para estar en Berlín, y sin embargo me zumba un moscardón al lado de la oreja que me dice que la pueden liar.

   
     Supongo, en cualquier caso, que el potencial MVP Bourousis, odiado por los aficionados del trébol, no estará en absoluto de acuerdo conmigo. Ni Hanga, que ha roto y no tiene techo. Ni los bases más heterodoxos de Europa, James y Adams. Ni Perasovic, un tío que no renunciaría a ganar ni desde una barcucha quebrada y hundida en medio del Océano Pacífico. Bueno, muchachos, arriesgo muchísimo con este pronóstico. La gran paradoja me ha invadido.

PRONÓSTICO: Baskonia 2 - Panathinaikos 3.




CSKA MOSCÚ - ESTRELLA ROJA

    Muy decantada en la pizarra inicial, a menudo algo tartufa. Los rusos se plantan en cuartos con un 19-5 y los serbios con un 12-12. Pero más allá de los números, la ventaja de campo y la diferencia de plantilla, mi predicción de gran desigualdad se basa en el momento actual de los actores. De Colo es un jugador impresionante, suma en todos los departamentos, parece que juega a cámara lenta, el viejo truco que utilizan los que son más inteligentes que los demás. Teodosic, letal al menos antes de entrar en el último minuto de los partidos. Vorontsevich, siempre factor diferencial. Higgins, Freeland, Fridzon. Son muy buenos y además se presentan en esta serie en un gran pico de forma.
   
    Todo lo contrario que el Estrella Roja, para el que estar entre los 8 mejores del Viejo Continente es una hazaña gigantesca. Jovic, impenitente asistente, se ha apagado hasta dañar el corazón de los que estamos enamorados de él. Zirbes anota y rebotea menos, bajando un par de peldaños su nivel marciano. Quincy Miller ya no se muestra tan súper, lejos quedan sus grandes exhibiciones de este curso 15-16. Y al ex partisano Kinsey le está costando entrar en la dinámica rojiblanca. Les daría un partido si eligieran la Pionir, pero como irán al Belgrado Arena pierden también ese bonus.

PRONÓSTICO: CSKA Moscú 3 - Estrella Roja 0.

   
    
     Por tanto, mis semifinales de Berlín serían Real Madrid - Panathinaikos y Lokomotiv Krasnodar - CSKA Moscú. No os fieis nada, amigos.

sábado, 12 de marzo de 2016

CESTA VA, CESTA VIENE


     Sergio Llull, ese tipo que piensa que todo es posible, y que ya ha convencido a todos, los suyos y los que no son suyos, de que todo es posible, lanza una mandarina (con toda la intención, ojo) desde Torrent y logra que en la Fonteta el 100 pase al 1, el decibelio al silencio cementerial, el blanco al negro, la euforia incontrolable a la terrible decepción, el 18-10 de tensión al 4-2 y las ganas incontrolables de saltar a la enorme flojera de piernas. Y que en miles de hogares españoles ese proceso sea justo al contrario. Creedme, es casi imposible encontrar otro deporte en el que en apenas un segundo el ser humano invierta los extremos de sus sentimientos. El deporte son imposibles, cambios y últimos minutos, pero no tan acusados como el dios del baloncesto hace posible de vez en cuando.
   
     Justin Doellman creyó cuando ya casi nadie lo hacía. Convirtió una de las actuaciones más memorables de la historia de la Euroliga en una faena de aliño cargada de paz espiritual. En menos de 5 segundos se cascó un triple, lo celebró, bajó a defender, respiró, intuyó, dio varios pasos hacia adelante, corrió, robó el balón, se frenó, se alzó y la enchufó limpia. Si el Barcelona logra hacer algo grande en esta Copa de Europa, que encarguen en la Ciudad Condal una estatua gigante del Capitán América. Qué fe del americano y de todo el Barça porque el CSKA tenía el partido ganado y la pifiaron en varias ocasiones con un carrusel de torpezas impropias de un equipo tan potente. Permitieron que Hines fuera a su patíbulo del tiro libre y disfrazaron una vez más de irresponsable a Teodosic, cuando el partido llegó a los momentos de la verdad siempre eligió mal. Fue un final apoteósico, otro de esos momentos que siempre guardaremos en nuestra cajita de momentos asombrosos.

   


     Hoy me gusta el baloncesto más que ayer. Y estoy convencido de que hoy me gusta el baloncesto menos que mañana. Cada día de basket aparecen muchos motivos para amar con desenfreno a este deporte, pero los últimos tiempos están siendo gloriosos. La Copa de Coruña fue fantástica, con sorpresas que se echaban de menos en años anteriores. El grupo del infierno en el Top 16 es una bendición para el aficionado, nos quedan 4 jornadas espectaculares, difícil que se repita esta emoción en temporadas posteriores. La NBA, cuya "regular season" nunca me entusiasmó, nos está regalando momentos mágicos, con esos Warriors y ese Curry que convierten el baloncesto en la actividad de ocio más excitante del planeta. Hoy mismo nos hemos levantado con un triple ganador de Ricky Rubio tras un jugadón de Wiggins.

     La vida sin el baloncesto sería mucho más aburrida. Salivo a litros sólo de pensar en lo que nos queda por delante, con los JJOO en el fondo de la recta. Emoción tras emoción, partidazo tras partidazo, cesta a cesta. Y en los últimos tiempos estas cestas están siendo simplemente antológicas.


lunes, 22 de febrero de 2016

NO DUDARÁS


    Pablo Laso ha dormido muy pocas horas. Sergio Llull, menos todavía. Y el Chacho. Y Felipe. Y por supuesto Nocioni, que quizá se haya vuelto a escabullir a última hora de la noche (o primera hora de la mañana) para alimentar su ritual de bañarse en Cibeles. Ellos, y algunos más, están haciendo historia. “Estamos en una edad perfecta para seguir ganando títulos”, advirtió Sergio Rodríguez 10 segundos después de coronarse campeón de Copa por tercer año consecutivo. Sí, escribir “han hecho historia” sería una temeridad porque es evidente que este equipo campeón aspira a seguir engordando su leyenda.




    Ninguno de los entrenadores de los equipos no clasificados para la Copa apostó por un Madrid campeón en el pronóstico previo al evento. Yo, tampoco. Menuda panda de ilusos, servidor el primero, que soy el que menos conocimientos poseo. Este Real Madrid de Laso ha cimentado el 11º mandamiento, un imperativo que en caso de no cumplir a rajatabla provocará un inmediato descenso a los infiernos. “No dudarás”. Un mandamiento que queda grabado para siempre a sangre y fuego en la frente de todos los que sentimos pasión por este maravilloso deporte llamado baloncesto.
    
     Yo veía esta Copa muy abierta, muy equilibrada, muy ajustada. Con margen por fin para las sorpresas después de más de un lustro de tiranía de los equipos más grandes. Ni Barcelona ni Valencia aterrizaron en A Coruña en su mejor momento, por lo que me la jugué por Baskonia, un equipo que me está enamorando en el Top 16 y con enormes cualidades para competir durante 3 días de máxima exigencia. Sergio Llull, en un par de minutos mágicos, se encargó de dinamitar las opciones baskonistas de volver a reinar en el torneo copero. Llull, el ídolo del madridismo. Un ganador impenitente.




    Sí, definitivamente este Real Madrid es un equipo ganador. Muy ganador. Insultantemente ganador. Porque esta vez ha levantado el título lejos de su mejor nivel. De los jugadores que forman la plantilla merengue, considero que sólo 3 exhiben ahora mismo su versión más completa: Gustavo Ayón (estratosférico), Jonas Maciulis y KC Rivers. Podría incluirse en esa remesa Jaycee Carroll, aunque con matices. Pero si analizamos fríamente la cuestión, actores capitales como los Sergios, Felipe o incluso Nocioni no muestran en este primaveral febrero su mejor baloncesto. ¡Y sin Rudy, ojo, un jugador decisivo en ambos lados de la cancha! No importa porque son ganadores. Se han acostumbrado a ganar. Saben cómo ganar. Saben cuándo ganar. Y lo hacen. Porque esta Copa la comenzaron a cimentar en Sao Paulo, allí se celebró una reunión en el vestuario para acordar llegar lo mejor posible al Coliseum de Coruña. Valencia Basket ha ganado 32 partidos y ha perdido sólo 5. El Real Madrid ha ganado 28 y ha perdido 13. Insisto, sabe cuándo ganar. Un argumento que sirve también para la Copa de Europa.




    La Copa 2016 es un éxito gigantesco para un grupo que ha conseguido paliar el escaso impacto de jugadores como Ndour, Thompkins o Taylor. Mérito infinito para los pesos pesados del vestuario. Y también para los dirigentes, que en su momento supieron ver que los Rivers, Nocioni o Maciulis ganan más campeonatos que partidos. Y eso en el baloncesto de élite no tiene precio. Pablo Laso acaba de conquistar su 11º título, los mismos en 4 años y medio que la sección en los 5 lustros anteriores. Pablo Laso y sus muchachos han alzado su 4ª Copa en 5 años, cuando antes de llegar él al banquillo el último título copero databa de 1993. “No dudarás”. Porque mientras incumples ese sagrado mandamiento, existe un equipo legendario que se sabe de memoria, venda en los ojos incluida, el camino a la Comunidad y el Ayuntamiento. Porque son ganadores como la madre que los parió. 




lunes, 21 de diciembre de 2015

LOS 10 JUGADORES DE LA EUROLIGA 2015/16



Cómo nos gustan estas listas, ¡eh! Aquí estamos una vez más para mojarnos y elegir a los 10 mejores jugadores de la primera fase de la Copa de Europa de baloncesto. Quedan aún 19-20-21 partidos para conocer al nuevo campeón, pero el amanecer del torneo nos ha dejado funciones muy interesantes y actores muy destacados. Reconozco que el margen de error o de discrepancia con vosotros es amplio porque no he tenido acceso a los 120 partidos que ya se han disputado, pero creedme que estas líneas esconden un trabajo de varios meses, lo he intentado hacer lo mejor posible. ¡Ah! Y me sabe mal dejar fuera del Top 10 a gente como Heurtel, Datome, Melli, Augustine, Delaney (el rey de la finta con la cintura), Teodosic, Ponitka o Wanamaker, capital en la clasificación del Bamberg. Pero no caben todos. ¡Vamos allá!

 

10.ANTE TOMIC (Barcelona). 14 puntos y 9 rebotes por velada no son números extraordinarios (9º en ambos departamentos), pero tiene mucho mérito destacar en este Barcelona, en el que las exageradas rotaciones de Pascual impiden jugar más de 22-24 minutos. El croata sigue siendo la gran estrella del Barcelona, que trata de reponerse tras un último año muy decepcionante. Por calidad, clase y sueldo, Tomic debe ser mucho más determinante en la Euroliga. Después de una notable primera fase, se presenta un Top 16 en el que escuadras como Olympiacos, CSKA, Real Madrid o Khimki van a medir su capacidad de ser decisivo. De momento, al Top 10 por los pelos.

 
9.MIRO BILAN (Cedevita Zagreb). ¿Elección pelín underground? Un tipo que ha mamado el baloncesto en Sibenik, la patria chica de Drazen Petrovic, parte ya con ventaja. A sus 26 años está en su mejor momento. Ha completado una brillante primera fase justo después de actuar con Croacia en el Europeo de Francia. 7º en valoración general, ha firmado una respetable tarjeta de 15 puntos y casi 7 capturas de media. Su Cedevita se ha colado entre los 16 mejores con sólo 4 victorias, pero sin duda Bilan es uno de los grandes responsables de esta meritoria clasificación. Muchas ganas de verlo ahora en un grupo exigente con Fenerbahce, Unicaja, Lokomotiv, Panathinaikos o Efes. Atentos a él.

 
8.VÍCTOR CLAVER (Lokomotiv Kuban). Merece estar en este ranking porque lo ha hecho muy bien cuando la crítica manejaba la convicción de que su elección rusa era un error. Tras desencadenarse de la NBA y terminar muy bien el Eurobasket con España, Claver viajó a la lejana Krasnodar para formar parte de un muy buen equipo de baloncesto. Juega bastante con Bartzokas, que sin embargo no lo utilizó mucho en la última jornada contra el Barça. No acaricia la azotea en ninguna faceta, pero como ha hecho durante su carrera suma en todo, también en lo que no se ve. El ex del Valencia vuelve a acariciar la felicidad.
 
 
 
 
 
7.NICK CALATHES (Panathinaikos). Tercer mejor asistente de la Euroliga. Su peso en el PAO de Djordjevic es brutal. A sus 26 años, Calathes está en su punto justo de cocción después de una etapa intrascendente en la NBA (Memphis) y un curso de readaptación al baloncesto continental. No veo a los griegos con muchas opciones de alcanzar la Final Four de Berlín, pero sus opciones de llegar lejos pasan por el rendimiento del internacional griego con formación americana. Juega bien y juega mucho, es curioso comprobar cómo en 5 partidos ha superado los 30 minutos y el día que menos ha actuado hizo 25.48. Un jugador que mola, sin duda.

 
6.STEFAN JOVIC (Estrella Roja). La Euroliga ofrece una estadística muy interesante, que es el ratio de asistencias por cada partido real, es decir, 40 minutos de juego. Ahí Jovic sólo es superado por Heurtel, que posiblemente también merezca entrar en esta lista. Da gusto ver jugar a este muchacho de 25 años recién cumplidos, que durante esta Copa de Europa ha convertido el pase en un producto de lujo. 32 asistencias repartió en los 2 choques ante el Bayern, 19 en el primero de ellos. El base serbio juega con descaro y penetra como los ángeles. Su sociedad con Zirbes, de lo mejor de esta Euroliga. Qué ganas de verlo jugar en el Top 16, demonios.

 
5.JAN VESELY (Fenerbahce). Mi socio Fernando Ruiz (Eurosport) siempre ha defendido que es un jugador ideal para el Real Madrid. Quizá se marchó pronto a EEUU, como tantos otros. En aquel Partizan ya nos enseñó chispazos de su baloncesto. Juega a menudo por encima del aro, en ocasiones insultantemente, como si la cesta y el center rival fueran minis. Sus registros se enmarcan en el Top 10, sin duda. Pero más allá de eso Obradovic sabe que sus opciones de campeonar pasan por un Vesely en modo vendaval. Gana mucho dinero. Y lo merece porque el checo es un alimento continuo para el baloncesto espectáculo.
 
 
 
 
4.MAIK ZIRBES (Estrella Roja). Estas son las irrupciones que molan de verdad. Lo conocíamos del Brose Baskets. Comenzó como recambio de Sofo. Y ha coronado una primera fase soberbia bailando en la pintura agarradito a Quincy Miller, una pareja imparable en muchos momentos. Aspecto intimidador, buenos pies, rápido en las ejecuciones. Zirbes hace un arte de la canasta fácil, esa que una y otra vez suma 2 puntos en el casillero de su equipo. 4º en valoración y 2º en anotación (más de 16 puntos por cita), el alemán ha firmado actuaciones mayúsculas: 26 puntos contra el Madrid, 27 contra el Khimki o 14 rebotes delante del Estrasburgo. Este 2.08 ha sido, sin duda, uno de los mejores en este amanecer de la Copa de Europa.

 
3.GUSTAVO AYÓN (Real Madrid). Podría hablar con profusión de lo tangible, pero no me da la gana. Porque lo que está haciendo el mejicano de octubre a aquí va mucho más allá de una simple tarjeta de estadísticas. Sencillamente descomunal. ¿El jugador más decisivo ahora mismo del baloncesto europeo? ¿Quién se atreve a negar esta afirmación? Magnífico cuando el Madrid ha estado mal, magnífico ahora que el Madrid está bien, magnífico seguro cuando el Madrid pelee por todos los títulos dentro de unas semanas. Menudo fichaje hicieron los blancos hace 15 meses… y menudo error, para mí garrafal, del Barcelona dejándolo escapar.
 

2.NANDO DE COLO (CSKA Moscú). Siempre me ha flipado este jugador.  Finalizada la primera fase es 2º en valoración, 2º en puntos y 8º en asistencias. Qué buena noticia para el baloncesto europeo tenerlo de vuelta después de su corta etapa en la NBA, primero en San Antonio y después en Toronto. Su inteligencia le hace ser entrenador sobre la pista. Es tan sumamente bueno que en ocasiones tengo que comprobar la velocidad de la imagen porque pienso que está jugando a cámara lenta. Ejecuta una y otra vez al enemigo sin cambiar el rictus. Fantástico jugador. ¿Evitará un nuevo gatillazo del CSKA?
 
 
 
 

1.IOANNIS  BOUROUSIS (Baskonia). La gran metamorfosis del último lustro en el baloncesto continental. Apagado y fuera de cobertura en Madrid, un 4G a pleno rendimiento en Vitoria. El griego está en el mejor momento de su dilatada carrera deportiva, el aire del norte le ha inoculado otra vez el veneno competitivo que siempre tuvo y que incomprensiblemente perdió en la meseta. Capaz de hacer 20+10, o 22+8, o 18+12 en cada velada de la Copa de Europa. Su barba vuelve a asustar, sus ojos vuelven a ser ganadores. Listo para rebotear, preparado siempre para taladrar la cesta desde el perímetro. Deberá demostrar este excelso nivel en un Top 16 diabólico para Laboral Kutxa, pero de momento que le quiten lo bailao. Y no veas cómo está bailando este bicho. El mejor de todos.
 
 
 

lunes, 30 de noviembre de 2015

SUPERÁVIT DE CRÉDITO



     Mi devoción por el proyecto de Pablo Laso siempre ha sido muy elevada. Ojo, más allá de resultados deportivos. Y con más fuerza en los malos momentos de su equipo, cuando perdió 2 finales seguidas de la Copa de Europa. Los habituales de este blog (¡gracias desde lo más profundo de mi corazón!) sabéis que para mí la etapa de Laso, ese proyecto general con muy buenos jugadores y con una propuesta baloncestística muy hermosa, siempre me ha encandilado. Y también que hace algo menos de un año la cagué bien cagada cuando escribí que percibía síntomas internos que evidenciaban que el Real Madrid del entrenador vitoriano daba sus últimos coletazos. Fue un error garrafal. Insisto una vez más: entiendo perfectamente que el deporte de élite está sujeto a los resultados, pero las opiniones vertidas aquí siempre han ido mucho más allá de un título más o menos. El Real Madrid de baloncesto del último lustro ha sido una bendición para el deporte.


     El baloncesto es increíble. Resulta que un equipo que lo ha ganado todo, que no le ha dejado a los rivales ni las migajas, ni el culo de la copa de vino, ni el gordo del filete, ni siquiera el último pedacito de la tarta de queso, y que además finalizó la temporada levantando todos los títulos con una superioridad insultante, pues sí, ese equipo tiene ahora serias opciones de ser eliminado en la primera fase de la Euroliga. Su balance de 2-5, sin victorias forasteras, con la nociva etiqueta de ser el peor defensor de los 24 participantes (86 puntos encajados por cita) no es casualidad ni mala suerte, sino que responde a defectos muy acusados que han colocado a los blancos en el balcón del abismo. Y podría ser peor sin aquella remontada ante el Bayern coronada con el triple de Carroll en los últimos segundos del envite. El actual campéon se la juega a principios de diciembre, que es como decir que Josef Ajram rompe a sudar a los 50 metros en una de esas carreras de centenares de kilómetros que desafían la racionalidad.
 


                                  
     Jueves 3 de diciembre, 20.45 horas. Atmósfera muy caliente en el Palacio, que sabe que le debe mucho a este equipo. Final en toda regla, sin abrazos al latiguillo del que abusamos los periodistas. El Madrid se la juega. Un triunfo no lo clasifica, pero lo desahoga. Una derrota lo podría dejar casi sin opciones. El hincha al basket merengue está acojonado, así, con todas la letras. Los síntomas del enfermo son preocupantes y además visita la calle Goya un equipazo con muy buenos actores y el entrenador que más ha ganado en la historia del baloncesto continental. Los de Laso han extravíado la actividad defensiva, sufren por la espalda de Rudy, anhelan al gran Llull, no encuentran la constancia del Chacho, no son capaces de cambiar el frac de Thompkins por el mono de obrero cuando el partido lo requiere, saben que Nocioni está lejos de la puesta a punto que logra en los momentos decisivos y añoran los imprescindibles intangibles de Don Masacre. Sólo Ayón (temporadón) y el nene Doncic (Dios mío de vida) sacan nota en este amanecer de curso.

     Creo que es el momento ideal de armar este artículo de opinión porque intuyo que lo que voy a escribir en los siguientes puntos no va a agradar a la mayoría de receptores:

1. Este Real Madrid merece la crítica. Para eso están los aficionados (propios y ajenos) y el periodismo. Muchas cosas han fallado para que un equipo tan potente tiemble como un funambulista en una ronda en la que un campeón se clasifica de paseo y en la que la competición te permite varios fallos. El lenguaje gestual de los jugadores, una de las claves del éxito, es ahora terrorífico. Caer en diciembre sería un gatillazo bestial, deportivo y también económico/institucional.

2. Creo que el Madrid se va a meter en el Top 16.
 
 
 
 
3. Pero ojo, aunque el Real Madrid cayera eliminado en esta primera fase y se viera abocado a no probar el jamón ibérico durante 10 meses, y tener además que afrontar con desánimo una Eurocopa que se convertiría en un enorme lastre mental para toda la sección, mi opinión es que ése sería precisamente el momento de reforzar un proyecto que le ha regalado la gloria al Madrid tras varios lustros de desgracias y sinsabores. Todos, desde el presidente hasta el abonado de la última fila del Center con nombre de entidad bancaria, deberían aparcar la amargura y consolidar un equipo netamente ganador. Ese vestuario tiene jugadores comprometidos y muy valiosos. Honestamente considero que tipos como Sergio Llull o Felipe Reyes tienen incluso el derecho a ser perdonados después de un enorme gatillazo. La frustración te puede llevar a quemar la casa en lugar de reformarla, o simplemente trabajar a destajo para activar el botón que iluminó ese hogar hasta convertirlo en el más acogedor del mundo. La verdadera fortaleza de los proyectos se ve en las derrotas. Hay equipos que por lo conseguido y por cómo lo han conseguido, aún manejan superávit de crédito deportivo. Uno de ellos es, sin duda, este Real Madrid de baloncesto.

     Posdata. Recordad, por favor, que antes del punto 3 venían el 1 y el 2. No daría nunca por muertos a estos tipos, sería una temeridad. Creedme que dentro de ese vestuario hay gente muy ganadora y con muchos huevos.



 

lunes, 23 de noviembre de 2015

SUEÑOS CAZURROS


     Nací en Madrid. Y estoy enamorado de esta ciudad. Bueno, en realidad mi amor lo reparto entre muchas ciudades, pueblos, países, gentes, paisajes, recuerdos, juergas y aventuras desperdigados por medio mundo. No hay mejor cultura que viajar y en eso, aunque siempre anhelas más y más, me siento un verdadero privilegiado. A lo que iba. Nací en Madrid porque el kilómetro 0 fue el cruce de caminos entre un papá pacense y una mamá leonesa. Pero los sentimientos internos de un ser humano poco tienen que ver con un DNI, así que yo realmente me siento leonés. Seguramente porque mi infancia y adolescencia están trufadas de nieve, caminatas por la montaña con mi añorado abuelo (el genuino Blas), ventas ambulantes en aldeas leonesas, carreras de sonrisas con la perrita "Chispa", cocidos antológicos para calentar cuerpo y alma y partidos interminables de baloncesto con un solo jugador (yo) en aquella cesta oxidada ubicada en pleno Valle de Sabero.
 
 
 
 
     Me gusta León. Adoro el frío. Presumo siempre que puedo de "leonesismo". Una ciudad hermosa, una provincia repleta de lugares para abrazarse a la felicidad y una gastronomía para llorar de emoción. Y claro, como fanático del deporte, los equipos de León activan mi corazón cazurro. Cazurro, qué gran palabra. Para muchos una etiqueta despectiva, para los leoneses una auténtica bendición y una seña de identidad. Mi niñez está salpicada de sueños de baloncesto, de las hazañas de aquel Elosúa León que quedaron sepultadas bajo la paupérrima gestión pública... y privada. Algo más duró el carrete exitoso del Ademar, que colocó al balonmano leonés en la élite continental. Los tiempos han cambiado, aunque afortunadamente el proyecto ha sobrevivido y aún nos podemos emocionar con las leyendas: Juanín en la pista y Rafa Guijosa en el banquillo. Y luego está la Cultural. Mi sagrada Cultural y Deportiva Leonesa.

     Mi abuelo era muy poco futbolero, él en verdad sólo vibraba con el ciclismo, pero ya saben que por un nieto se hace cualquier cosa. Así que le convencí para que me llevara al viejo Amilivia a ver aquel lejano Cultural - Viveiro de ascenso a Segunda B. 3-0. ¡Cómo disfruté! Enfundado en aquella gigantesca bandera de León que aún conservo, para mí estéticamente el símbolo más bonito del mundo. Allí activé definitivamente mi devoción por la Cultu, lo que me llevó a sumergirme en la historia. Qué lejos queda aquella única temporada en Primera. Ya sabéis que siempre me he identificado con los perdedores, así que mi pasión no ha disminuido en esta terrible década a caballo entre el bronce y la Tercera, con alegrías como el ascenso en Oviedo (allí estuve, qué pasada aquel lateral teñido de culturalismo) o tristezas como una situación institucional que dejó al club en cuidados intensivos. El periodismo me ha deparado paradojas increíbles, como tener que cantar con el alma un gol en el minuto 94 del Getafe (Pulido) en el Antonio Amilivia para enfado de mis paisanos de la grada.
 
 
 
 
     Ahora, enfilando el tramo final de este noviembre de 2015, la Cultural Leonesa vuelve a soñar. Segundos en el grupo I de Segunda B. 4 victorias y 1 empate en las últimas 5 citas. Aketxe goleando y Leandro con un cerrojo de granito en su portería. Juan Ferrando con una pizarra muy sólida, garantía de éxito en una categoría muy exigente y compleja. Y este leonés-madrileño, geográficamente más lejos de lo que le gustaría, siempre pendiente de los foros, resúmenes, periódicos leoneses, compañeros de las redes sociales y emisiones locales de las radios para saber qué hace su querido equipo. Es un buen momento para el culturalismo, hasta el punto de que ha nacido recientemente la Peña Culturalista de Madrid, en la que no me he podido involucrar más porque mis días, desgraciadamente, sólo tienen 24 horas. Activar un par de viajes forasteros para ver a la Cultu por España ya se convierte en ocasiones en un reto mayúsculo. Pero allá donde esté, la fábrica de sueños cazurros siempre estará trabajando. ¿Toca otro ascenso este año? León en vena. Siempre.
 
 

sábado, 17 de octubre de 2015

PACO JÉMEZ: ¿VALIENTE O SOBRAO?


     El Rayo ha vuelto a caer goleado en el Camp Nou. Como siempre. No ha sido un 6-0 ni un 6-1 como en temporadas anteriores, la cosa se ha quedado en un 5-2. Ahí está el resultado, palabra de Dios para cientos de miles de analistas con los que uno se topa detrás de cada esquina, de cada tuit, de cada café en el bar. Para muchos el resultado es la verdad suprema, el hecho irrefutable, el punto y final a cualquier conversación futbolera. Eso sí, sólo les vale el resultado para censurar lo que hace este Rayo contra los equipos grandes, pero no para defender con vehemencia que si hablamos de resultados, los 3 proyectos de Paco Jémez en el banquillo vallecano se han saldado con un éxito rotundo. Éxito suyo y, ojo, de sus futbolistas, que con mucho esfuerzo, trabajo, dificultad y fortaleza mental han logrado siempre ejecutar el plan de su entrenador. Es una realidad tan grande (y hermosa) como la Catedral de León que ni siquiera los más impenitentes defensores del resultadismo pueden zarandear por ese ángulo al actual Rayo Vallecano.



     
     Cuando uno se abraza al resultado y no se suelta ni con un tsunami a sus espaldas, ocurre que se te olvida que con 2-1 los hoy franjirrosas han protagonizado 22 minutos conmovedores en el Camp Nou. La puesta en escena tras el descanso ha sido sencillamente maravillosa. Con fútbol, ocasiones de gol y una constante defensa con el balón en los pies. La diferencia de pegada y de individualidades es vasta, pero con eso ya se cuenta. Creo firmemente que el partido de hoy le sirve a este grupo para fortalecer su confianza en los métodos de un entrenador que hasta ahora han funcionado. Encerrados entre filias y fobias, la opinión se olvida de juzgar los hechos presentes. Por ejemplo, en este mismo Barça 5 - Rayo 2, Paco ha errado en la pizarra de la banda derecha, en la que Nacho y Lass no han cuajado en fase defensiva durante los primeros 45 minutos. Y también me parece criticable que lleve su estilo hasta las últimas consecuencias en la salida de balón. Por ejemplo, obligar a un lateral derecho zurdo a tocar ante la presión alta del rival es una temeridad.

     
     Tengo la convicción de que muchos de los que "atizan" sólo ven durante el año 4 partidos del Rayo. Respetable, claro, pero así es imposible emitir juicios rotundos sobre el trabajo de un entrenador. Tengo la convicción de que muchos de los que "atizan" ven este partido concreto con los ojos de un hincha de un tercer equipo. Respetable, claro, pero es importante recordarlo. Porque lo más importante es que Paco Jémez y sus futbolistas no han sido contratados para ganar al Barça ni al Madrid, sino para salvar a su equipo. Y se deben a su club y a sus incondicionales, lo demás es simplemente accesorio. Por supuesto que los aficionados rayistas anhelan y sueñan un "pelotazo" de portada de periódico, pero lo que desean por encima de cualquier triunfo puntual es que su Rayito siga compitiendo entre gigantes. Y eso, con Paco, arroja de momento un 3 de 3. Sí, 100%... y en algunos casos con una holgura casi irreverente. Paco Jémez: ¿valiente o sobrao? Lo único que puedo decir es que durante los 4 últimos años he preguntado por él a muchas personas dentro del club y del vestuario. Y ojo, casi todos me han hablado muy bien de él como entrenador de fútbol. 


miércoles, 7 de octubre de 2015

LOS TREINTAÑEROS


   Esta semana estamos hablando mucho de Teresa Perales. La mejor atleta paralímpica de la historia de España (22 medallas + 24 más en Europeos y Mundiales de Natación) ha recibido el Marca Leyenda, la máxima distinción que otorga el diario Marca, un galardón que poseen leyendas del deporte como Michael Jordan, Miguel Indurain, Leo Messi, Valentino Rossi o Usain Bolt. El próximo verano Teresa Perales va a participar en Río de Janeiro en sus quintos Juegos Paralímpicos. Y lo hará con 40 años.




    Teresa está finalizando su década de los 30, la que la ha consagrado con honores como una deportista legendaria. Una década, la de los 30, que en muchas ocasiones se convierte en la más completa y exitosa de aquellos que hacen del deporte su profesión. Por eso me da mucha rabia la tendencia de enterrar a los treintañeros, de "matar" a los que ya escriben el 3 en su Documento Nacional de Identidad. Son numerosos los ejemplos que se rebelan contra este pensamiento equivocado.

      En 2015 el Real Madrid de baloncesto conquistó la Copa de Europa. ¿Sabéis quién fue nombrado mejor jugador? Andrés Nocioni (a punto de cumplir 36). Y también ganó la Liga ACB, con Felipe Reyes (35) como mejor actor. Hace unas semanas España se alzó brillantemente con el trofeo de campeón de Europa de Naciones. El número 1, y además con una distancia sideral respecto a cualquier otro, fue Pau Gasol (35). Ruth Beitia (36) sigue siendo una de nuestras mejores atletas, con el mérito añadido de haber regresado a la competición después de un adiós prematuro. Roger Federer sigue exhibiendo su clase y alcanzando finales de Grand Slam con 34 "castañas". Y así unos cuantos más.




    Aduriz (34), Joaquín (34), Rubén Castro (34), Valentino Rossi (36), Nowitzki (37), Duncan (39), Ginobili (38), Jesús España (37, y con el nuevo reto de una maratón) y hasta Julio Álvarez, que a caballo entre los 30 y los 40 es el termómetro del Numancia y uno de los mejores jugadores de Segunda División. Por no hablar de tipos como el alpinista Carlos Soria, capaces de desafiar todos los límites de la razón. Y muchos más que seguro se me olvidan en el momento de escribir estas líneas y en los que tú estás pensando ahora mismo. Con treinta y pico uno ya no es tan rápido, ni tan ágil, ni tan explosivo, pero sí mucho más maduro e inteligente para medir esfuerzos, cuidarse y seguir siendo importante en la élite. Benditos treintañeros. Una especie única que algunos quieren colocar siempre en extinción, pero realmente nunca desaparecerá. No los maten. Son imprescindibles.



viernes, 18 de septiembre de 2015

UN DIOS DE 213 CENTÍMETROS

    
     He dejado pasar unas cuantas horas porque ayer estaba tan excitado que me sentía incapaz de ponerme a escribir. No creáis que ahora es muy diferente. Llevo todo el día leyendo prensa, viendo vídeos, escuchando narraciones de radio y sonriendo como un idiota. "Mamá, vente al salón a ver esto de Pau", le he gritado a la matriarca Blas después de meterme entre pecho y espalda un delicioso atún de 390 gramos. El tiempo pasa rápido y en ocasiones nos hace perder la perspectiva, pero me atrevo a afirmar que jamás había vivido antes como espectador un partido con tanta emoción como el de ayer.

     En 2015 el baloncesto no es como en 1990. Ahora es más difícil ver ganar a un tipo solo. A lo Jordan. A lo Petrovic. A lo Sabonis. Y ayer Pau ganó el duelo prácticamente solo. Sé que no lo hubiera hecho sin la colaboración del Chacho o la defensa de tipos como Llull, Felipe, Claver o Rudy, pero hacía mucho tiempo que no veía a un tío colgarse en la espalda la pesada mochila de  un equipo entero. Fue bestial, una de esas hazañas históricas que nos brinda el deporte cada ciertos años. Majestuoso, colosal, conmovedor, admirable. Lo tangible, lo intangible y lo gestual. Porque los gestos de Pau son muy importantes, desde su fachada escuchando el himno de España hasta sus golpes en el pecho tras reventar la cesta gala.

 

    
     El mate de Gasol. El tapón de Gasol. El gancho a lo Kareem Abdul Jabbar de Gasol. Otro mate de Gasol. La canasta cayéndose de Gasol. Los 40 puntazos (uno detrás de otro) de Gasol. Otro mate de Gasol. Los 11 rebotes de Gasol. Las 12 canastas de Gasol. Los 3 tapones de Gasol. Los 16 tiros libres de Gasol. ¡¡¡Otro mate de Gasol!!! Los golpes en el pecho de Gasol. Los gritos desgarradores de Gasol. Los saltos en la piña de Gasol. LA CARA DE LOCO DE GASOL. Fue el mejor partido en la carrera deportiva de Pau... y eso es mucho decir cuando hablamos de una figura de este calado.

     Pau es el líder más trascendente que ha tenido el deporte español en toda su historia. Y posiblemente sea, junto a su gran amigo Rafael Nadal, el deportista español más importante de todos los tiempos. Sus números traspasan la frontera de Marte, pero su relevancia social no se detiene ni en el más lejano planeta. Es cercano, humilde, respetuoso y con unos valores que los que amamos el deporte reverenciamos hasta la afonía. Su abrazo con Parker después de la batalla evidencia la bonhomía de un soldado que siempre respeta al rival.

     Estoy muy emocionado. El deporte forma parte de mi vida y el baloncesto me ha regalado emociones y sonrisas como profesional y como persona. Durante el partido le dije a mi mujer: "No sé si vamos a ganar o no, pero esto que estamos viendo es una de las grandes gestas del deporte español". Era flipante. Y ahí estaba Gasol, asumiendo el liderazgo golpe tras golpe, mate tras mate, defensa tras defensa, gota de sudor tras gota de sudor, kilogramo a kilogramo, grito a grito. Fue maravilloso. Y gracias a él hoy se habla de baloncesto en las calles, en los bares, en los colegios, en las redacciones de los medios de comunicación, en las peluquerías, en los supermercados. Ya sé que durará poco, pero que nos quiten lo bailao, demonios.

     Pau es gigantesco, un dios de 213 centímetros de altura. Lo grandioso de este bicho es que después de valorar 52 y abrazarse al Olimpo del baloncesto, coge el bicharraco y con toneladas de paz suelta delante del micrófono: "Sí, ha sido increíble, todo está muy bien, pero nosotros hemos venido a ganar el Eurobasket". Toma ya, con 2 cojones (con perdón). Un ganador incansable. Gracias a todos por hacernos felices. Gracias, Pau, por dejarnos disfrutar de una gesta para la historia. Eres una bendición para este país.


jueves, 27 de agosto de 2015

UN SORTEO DE CHAMPIONS


   Un sorteo de Champions da para mucho. Es como un gran partido, un acontecimiento indispensable que alimenta las emociones y los sueños de los hinchas. Los que están siempre en los bombos evitan que la costumbre les haga tomárselo como algo rutinario. Los que aparecen de vez en cuando renuevan su ilusión cada vez que la bola de su equipo ocupa el deseado espacio dentro del cristal. Y los que nunca están flipan, disfrutan, exprimen cada minuto del sorteo con la certeza de que es la primera vez... y la convicción de que puede ser la última.

   Piensa en tu equipo, si es que ha estado en el sorteo de la Liga de Campeones. Tu equipo, ese solo, como cualquiera de los otros, arrastra muchos y diferentes deseos ante la incertidumbre de un sorteo. Los jugadores, técnicos, dirigentes y empleados anhelan, ante todo, que el grupo no sea muy complicado, los rivales cuanto más asequibles, mejor y los viajes, si puede ser, cómodos y rápidos. Por su parte, los hinchas quedan encuadrados en deseos muy heterogéneos. Los que no suelen viajar prefieren seguramente lo mismo que el grupo anterior, pero los que gustan de desplazarse con su equipo dejan espacio para la mística, para ese estadio que no conozco y estoy loco por ver. Y también que el viaje sea lo más barato posible, para meterme en Ryanair en cuanto Infantino me dé permiso. Y tambien que sea una ciudad con buena conexión de vuelos, porque si no en mi curro me van a poner mil trabas.




   ¿Y los periodistas? Los periodistas que tienen la inmensa fortuna de seguir por el Viejo Continente a un equipo de fútbol “bancarán” por que salga un rival enmarcado en una ciudad y un estadio que aún no conozca. Y los más veteranos y/o perezosos pedirán que esté cerca y, sobre todo, que no toque el Astana ese, que está donde Cristo perdió la zapatilla, y además en noviembre hace un frío del demonio. Y luego están los rivales encarnizados, que estén o no presentes en el sorteo desean con todas sus fuerzas que a su eterno enemigo le caiga el grupo más complicado de la historia de los sorteos. Se llama rivalidad. En España, en Italia, en Inglaterra, en Alemania y hasta en ese lugar en el que Cristo perdió la citada zapatilla. Y mola, claro que sí. ¡Ah! Y no me olvido de los aficionados imparciales, que lo que quieren es ver buenos partidos, si puede ser un Real Madrid – PSG, un Barcelona – Roma, un Juventus – Manchester City o un Bayern – Arsenal, pues mejor.


   Así ha transcurrido un nuevo sorteo de la Champions. Así esperamos ya al siguiente, que será el de octavos de final.  En este al Atlético de Madrid y al Valencia les sonrió la suerte, al Madrid y al Barça les salieron grupos complicados y al Sevilla le esperan los guerreros más salvajes de la vieja Europa. El fútbol es grandioso, tanto que es capaz de convertir unos bombos y unas bolitas en un gran acontecimiento. La suerte está echada. Y esta vez buscarán la famosa zapatilla los enviados especiales que cubren al Atlético de Madrid.