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lunes, 11 de abril de 2016

1/4 EUROLIGA: ANÁLISIS Y PRONÓSTICOS



    Ya están aquí las eliminatorias de cuartos de final de la Copa de Europa de baloncesto. Y emergen a lo grande, con 5 hipotéticos choques en 2 semanas y largos viajes de por medio. Unas series que vienen precedidas del mejor Top 16 de la historia, curiosamente el último porque la temporada que viene se estrena el formato "todos contra todos". A priori, un cruce muy decantado y 3 duelos con una igualdad extrema, aunque en muchas ocasiones el baloncesto se encarga de enterrar pronósticos previos. Nosotros aquí vamos a analizar y a pronosticar, admitiendo de partida, nobleza obliga, que la última vez que acertamos una apuesta a Felipe Reyes no le había salido ni barba. Advertidos estáis. Sí, a vosotros también os pido que os mojéis con vuestros comentarios en este mismo blog o, si lo preferís, a través de las redes sociales. Vosotros elegís siempre el menú ¿Vamos allá? ¡Vamos allá!



FENERBAHCE - REAL MADRID

   
     El equipo que comparte con el CSKA el mejor balance de la competición (19-5) contra el actual campeón, ese Real Madrid (12-12) que ha convertido la película de Woody Allen "Match Point" en una saga con varias entregas. Reedición de la semifinal 2015, en la que los de Pablo Laso se mostraron muy superiores. Me imagino a Obradovic orando el pasado jueves para que el Khimki eliminara al Madrid, aunque en su fuero interno sabía que el actual ADN merengue no suele conceder ese tipo de sorpresas. Lo que hace años era impensable, ganar cuando debes ganar, se ha convertido ahora en la principal cualidad de este Real Madrid lasiano 5.0.
   
     Eliminatoria igualadísima, apasionante, espectacular. Ojo a la baja de Jan Vesely, jugador indefendible que sería capaz de jugar por encima de 3 aros colocados uno encima de otro. Los turcos poseen un arsenal dirigido por Obradovic, un genio que con tiempo siempre arma un equipo campeón. Ekpe Udoh (mejor taponador de la competición) le hará sufrir mucho a los pivots del Madrid, Pero Antic es un soldado capaz de luchar en varias guerras a la vez, Bobby Dixon coge rachas de meter hasta las zapas, Luigi Datome ha vuelto a Europa para hacer cosas grandes. Y Bogdanovic, Sloukas, el cada vez más recuperado Hickman. Todo al calor de un modernísimo pabellón ubicado en la zona asiática de Estambul que acoge a miles de enfervorizados hinchas futboleros. No es casualidad que los otomanos lleven sin caer en casa desde hace 15 meses.

   
     Me lo prometí después de la Copa del Rey y lo cumpliré aunque me apunten con un revólver en la sien: jamás volveré a dudar de este Real Madrid de Pablo Laso. Incluso el año en el que han errado en los fichajes, la etiqueta ganadora de los Llull, Felipe, Chacho, Ayón y compañía aparece el día D y la hora H. En los partidos de verdad. Y estos, creedme, lo van a ser.

PRONÓSTICO: Fenerbahce 1 - Real Madrid 3.



LOKOMOTIV KRASNODAR - BARCELONA

    Otra serie sencillamente colosal. El Barcelona (14-10) más irregular de Pascual se ha metido en el Top 8 con acciones de película en los últimos segundos de varios partidos: el triplazo de Doellman en el Palacio, el disfraz de héroe del propio "Capitán América" en la segunda prórroga contra el CSKA o la remontada frente al Madrid tras dejarse levantar un 31-6. Ahí está, a las puertas de volver a la Final Four tras el disgusto de hace un año ante Olympiacos. Pero ojo, el enemigo es un señor equipo (17-7) al que creo que todos, consciente o inconscientemente, hemos infravalorado durante esta Euroliga.

   
     Tiene a Malcoln Delaney, potencial MVP de una Final Four... de aquí a Rusia. Víctor Claver está completando una campaña sobresaliente, jugando 30 minutos por velada y firmando dobles figuras como el que va a hacer la compra. Singleton y Randolph son americanos de muchísimo nivel. Janning, Bykov o el propio Draper, complementos magníficos para afrontar 5 envites a cara de perro. Todos ellos comandados por Bartzokas, que sabe lo que es levantar la Copa de Europa y con el que tengo también la sempiterna sensación de escaso reconocimiento. Muy difícil para el Barcelona, que necesitara al mejor Abrines y a este Satoransky estratosférico para robar una victoria en una cancha casi infranqueable. ¡Ah! Una cosa: ¿qué demonios ocurre con Ante Tomic?

PRONÓSTICO: Lokomotiv Krasnodar 3 - Barcelona 2.



BASKONIA - PANATHINAIKOS

    Me quito el sombrero, el gorro, la boina y hasta la txapela con la pedazo de Copa de Europa que se está marcando el Baskonia (15-9). Ha amarrado la ventaja de campo en un Top 16 casi pornográfico. Le ganó a Barça y Madrid en casa y fuera, tremenda hazaña. Y se planta en estas latitudes con opciones muy serias de estar en una Final Four que en verano parecía una quimera. Advierto que voy a ser un poco contradictorio porque este Panathinaikos (15-9) no me transmite nada especial, leyenda Djordjevic aparte. Me cuesta hasta verlo en cuartos y sin embargo creo que puede dar la sorpresa. Rascar algo en el OAKA de los 22.000 fanáticos es una misión muy compleja.
   
     Diamantidis, excelente Euroliga en el balcón de su retirada. Calathes es un jugador imperial, decisivo. James Gist, un tipo que llegó a Atenas como temporero y que ya casi es un griego más. Muy físico, le gusta jugar siempre cerca del cielo. Raduljica, duro como un pilar romano. Feldeine, ni fu ni fa y jugando cada vez menos minutos. Haynes, Fotsis, Kuzmic, todos correctos, sin alardes, cada uno en su función. No me parece un equipazo, no hubiera apostado jamás por ellos para estar en Berlín, y sin embargo me zumba un moscardón al lado de la oreja que me dice que la pueden liar.

   
     Supongo, en cualquier caso, que el potencial MVP Bourousis, odiado por los aficionados del trébol, no estará en absoluto de acuerdo conmigo. Ni Hanga, que ha roto y no tiene techo. Ni los bases más heterodoxos de Europa, James y Adams. Ni Perasovic, un tío que no renunciaría a ganar ni desde una barcucha quebrada y hundida en medio del Océano Pacífico. Bueno, muchachos, arriesgo muchísimo con este pronóstico. La gran paradoja me ha invadido.

PRONÓSTICO: Baskonia 2 - Panathinaikos 3.




CSKA MOSCÚ - ESTRELLA ROJA

    Muy decantada en la pizarra inicial, a menudo algo tartufa. Los rusos se plantan en cuartos con un 19-5 y los serbios con un 12-12. Pero más allá de los números, la ventaja de campo y la diferencia de plantilla, mi predicción de gran desigualdad se basa en el momento actual de los actores. De Colo es un jugador impresionante, suma en todos los departamentos, parece que juega a cámara lenta, el viejo truco que utilizan los que son más inteligentes que los demás. Teodosic, letal al menos antes de entrar en el último minuto de los partidos. Vorontsevich, siempre factor diferencial. Higgins, Freeland, Fridzon. Son muy buenos y además se presentan en esta serie en un gran pico de forma.
   
    Todo lo contrario que el Estrella Roja, para el que estar entre los 8 mejores del Viejo Continente es una hazaña gigantesca. Jovic, impenitente asistente, se ha apagado hasta dañar el corazón de los que estamos enamorados de él. Zirbes anota y rebotea menos, bajando un par de peldaños su nivel marciano. Quincy Miller ya no se muestra tan súper, lejos quedan sus grandes exhibiciones de este curso 15-16. Y al ex partisano Kinsey le está costando entrar en la dinámica rojiblanca. Les daría un partido si eligieran la Pionir, pero como irán al Belgrado Arena pierden también ese bonus.

PRONÓSTICO: CSKA Moscú 3 - Estrella Roja 0.

   
    
     Por tanto, mis semifinales de Berlín serían Real Madrid - Panathinaikos y Lokomotiv Krasnodar - CSKA Moscú. No os fieis nada, amigos.

lunes, 22 de febrero de 2016

NO DUDARÁS


    Pablo Laso ha dormido muy pocas horas. Sergio Llull, menos todavía. Y el Chacho. Y Felipe. Y por supuesto Nocioni, que quizá se haya vuelto a escabullir a última hora de la noche (o primera hora de la mañana) para alimentar su ritual de bañarse en Cibeles. Ellos, y algunos más, están haciendo historia. “Estamos en una edad perfecta para seguir ganando títulos”, advirtió Sergio Rodríguez 10 segundos después de coronarse campeón de Copa por tercer año consecutivo. Sí, escribir “han hecho historia” sería una temeridad porque es evidente que este equipo campeón aspira a seguir engordando su leyenda.




    Ninguno de los entrenadores de los equipos no clasificados para la Copa apostó por un Madrid campeón en el pronóstico previo al evento. Yo, tampoco. Menuda panda de ilusos, servidor el primero, que soy el que menos conocimientos poseo. Este Real Madrid de Laso ha cimentado el 11º mandamiento, un imperativo que en caso de no cumplir a rajatabla provocará un inmediato descenso a los infiernos. “No dudarás”. Un mandamiento que queda grabado para siempre a sangre y fuego en la frente de todos los que sentimos pasión por este maravilloso deporte llamado baloncesto.
    
     Yo veía esta Copa muy abierta, muy equilibrada, muy ajustada. Con margen por fin para las sorpresas después de más de un lustro de tiranía de los equipos más grandes. Ni Barcelona ni Valencia aterrizaron en A Coruña en su mejor momento, por lo que me la jugué por Baskonia, un equipo que me está enamorando en el Top 16 y con enormes cualidades para competir durante 3 días de máxima exigencia. Sergio Llull, en un par de minutos mágicos, se encargó de dinamitar las opciones baskonistas de volver a reinar en el torneo copero. Llull, el ídolo del madridismo. Un ganador impenitente.




    Sí, definitivamente este Real Madrid es un equipo ganador. Muy ganador. Insultantemente ganador. Porque esta vez ha levantado el título lejos de su mejor nivel. De los jugadores que forman la plantilla merengue, considero que sólo 3 exhiben ahora mismo su versión más completa: Gustavo Ayón (estratosférico), Jonas Maciulis y KC Rivers. Podría incluirse en esa remesa Jaycee Carroll, aunque con matices. Pero si analizamos fríamente la cuestión, actores capitales como los Sergios, Felipe o incluso Nocioni no muestran en este primaveral febrero su mejor baloncesto. ¡Y sin Rudy, ojo, un jugador decisivo en ambos lados de la cancha! No importa porque son ganadores. Se han acostumbrado a ganar. Saben cómo ganar. Saben cuándo ganar. Y lo hacen. Porque esta Copa la comenzaron a cimentar en Sao Paulo, allí se celebró una reunión en el vestuario para acordar llegar lo mejor posible al Coliseum de Coruña. Valencia Basket ha ganado 32 partidos y ha perdido sólo 5. El Real Madrid ha ganado 28 y ha perdido 13. Insisto, sabe cuándo ganar. Un argumento que sirve también para la Copa de Europa.




    La Copa 2016 es un éxito gigantesco para un grupo que ha conseguido paliar el escaso impacto de jugadores como Ndour, Thompkins o Taylor. Mérito infinito para los pesos pesados del vestuario. Y también para los dirigentes, que en su momento supieron ver que los Rivers, Nocioni o Maciulis ganan más campeonatos que partidos. Y eso en el baloncesto de élite no tiene precio. Pablo Laso acaba de conquistar su 11º título, los mismos en 4 años y medio que la sección en los 5 lustros anteriores. Pablo Laso y sus muchachos han alzado su 4ª Copa en 5 años, cuando antes de llegar él al banquillo el último título copero databa de 1993. “No dudarás”. Porque mientras incumples ese sagrado mandamiento, existe un equipo legendario que se sabe de memoria, venda en los ojos incluida, el camino a la Comunidad y el Ayuntamiento. Porque son ganadores como la madre que los parió. 




lunes, 21 de diciembre de 2015

LOS 10 JUGADORES DE LA EUROLIGA 2015/16



Cómo nos gustan estas listas, ¡eh! Aquí estamos una vez más para mojarnos y elegir a los 10 mejores jugadores de la primera fase de la Copa de Europa de baloncesto. Quedan aún 19-20-21 partidos para conocer al nuevo campeón, pero el amanecer del torneo nos ha dejado funciones muy interesantes y actores muy destacados. Reconozco que el margen de error o de discrepancia con vosotros es amplio porque no he tenido acceso a los 120 partidos que ya se han disputado, pero creedme que estas líneas esconden un trabajo de varios meses, lo he intentado hacer lo mejor posible. ¡Ah! Y me sabe mal dejar fuera del Top 10 a gente como Heurtel, Datome, Melli, Augustine, Delaney (el rey de la finta con la cintura), Teodosic, Ponitka o Wanamaker, capital en la clasificación del Bamberg. Pero no caben todos. ¡Vamos allá!

 

10.ANTE TOMIC (Barcelona). 14 puntos y 9 rebotes por velada no son números extraordinarios (9º en ambos departamentos), pero tiene mucho mérito destacar en este Barcelona, en el que las exageradas rotaciones de Pascual impiden jugar más de 22-24 minutos. El croata sigue siendo la gran estrella del Barcelona, que trata de reponerse tras un último año muy decepcionante. Por calidad, clase y sueldo, Tomic debe ser mucho más determinante en la Euroliga. Después de una notable primera fase, se presenta un Top 16 en el que escuadras como Olympiacos, CSKA, Real Madrid o Khimki van a medir su capacidad de ser decisivo. De momento, al Top 10 por los pelos.

 
9.MIRO BILAN (Cedevita Zagreb). ¿Elección pelín underground? Un tipo que ha mamado el baloncesto en Sibenik, la patria chica de Drazen Petrovic, parte ya con ventaja. A sus 26 años está en su mejor momento. Ha completado una brillante primera fase justo después de actuar con Croacia en el Europeo de Francia. 7º en valoración general, ha firmado una respetable tarjeta de 15 puntos y casi 7 capturas de media. Su Cedevita se ha colado entre los 16 mejores con sólo 4 victorias, pero sin duda Bilan es uno de los grandes responsables de esta meritoria clasificación. Muchas ganas de verlo ahora en un grupo exigente con Fenerbahce, Unicaja, Lokomotiv, Panathinaikos o Efes. Atentos a él.

 
8.VÍCTOR CLAVER (Lokomotiv Kuban). Merece estar en este ranking porque lo ha hecho muy bien cuando la crítica manejaba la convicción de que su elección rusa era un error. Tras desencadenarse de la NBA y terminar muy bien el Eurobasket con España, Claver viajó a la lejana Krasnodar para formar parte de un muy buen equipo de baloncesto. Juega bastante con Bartzokas, que sin embargo no lo utilizó mucho en la última jornada contra el Barça. No acaricia la azotea en ninguna faceta, pero como ha hecho durante su carrera suma en todo, también en lo que no se ve. El ex del Valencia vuelve a acariciar la felicidad.
 
 
 
 
 
7.NICK CALATHES (Panathinaikos). Tercer mejor asistente de la Euroliga. Su peso en el PAO de Djordjevic es brutal. A sus 26 años, Calathes está en su punto justo de cocción después de una etapa intrascendente en la NBA (Memphis) y un curso de readaptación al baloncesto continental. No veo a los griegos con muchas opciones de alcanzar la Final Four de Berlín, pero sus opciones de llegar lejos pasan por el rendimiento del internacional griego con formación americana. Juega bien y juega mucho, es curioso comprobar cómo en 5 partidos ha superado los 30 minutos y el día que menos ha actuado hizo 25.48. Un jugador que mola, sin duda.

 
6.STEFAN JOVIC (Estrella Roja). La Euroliga ofrece una estadística muy interesante, que es el ratio de asistencias por cada partido real, es decir, 40 minutos de juego. Ahí Jovic sólo es superado por Heurtel, que posiblemente también merezca entrar en esta lista. Da gusto ver jugar a este muchacho de 25 años recién cumplidos, que durante esta Copa de Europa ha convertido el pase en un producto de lujo. 32 asistencias repartió en los 2 choques ante el Bayern, 19 en el primero de ellos. El base serbio juega con descaro y penetra como los ángeles. Su sociedad con Zirbes, de lo mejor de esta Euroliga. Qué ganas de verlo jugar en el Top 16, demonios.

 
5.JAN VESELY (Fenerbahce). Mi socio Fernando Ruiz (Eurosport) siempre ha defendido que es un jugador ideal para el Real Madrid. Quizá se marchó pronto a EEUU, como tantos otros. En aquel Partizan ya nos enseñó chispazos de su baloncesto. Juega a menudo por encima del aro, en ocasiones insultantemente, como si la cesta y el center rival fueran minis. Sus registros se enmarcan en el Top 10, sin duda. Pero más allá de eso Obradovic sabe que sus opciones de campeonar pasan por un Vesely en modo vendaval. Gana mucho dinero. Y lo merece porque el checo es un alimento continuo para el baloncesto espectáculo.
 
 
 
 
4.MAIK ZIRBES (Estrella Roja). Estas son las irrupciones que molan de verdad. Lo conocíamos del Brose Baskets. Comenzó como recambio de Sofo. Y ha coronado una primera fase soberbia bailando en la pintura agarradito a Quincy Miller, una pareja imparable en muchos momentos. Aspecto intimidador, buenos pies, rápido en las ejecuciones. Zirbes hace un arte de la canasta fácil, esa que una y otra vez suma 2 puntos en el casillero de su equipo. 4º en valoración y 2º en anotación (más de 16 puntos por cita), el alemán ha firmado actuaciones mayúsculas: 26 puntos contra el Madrid, 27 contra el Khimki o 14 rebotes delante del Estrasburgo. Este 2.08 ha sido, sin duda, uno de los mejores en este amanecer de la Copa de Europa.

 
3.GUSTAVO AYÓN (Real Madrid). Podría hablar con profusión de lo tangible, pero no me da la gana. Porque lo que está haciendo el mejicano de octubre a aquí va mucho más allá de una simple tarjeta de estadísticas. Sencillamente descomunal. ¿El jugador más decisivo ahora mismo del baloncesto europeo? ¿Quién se atreve a negar esta afirmación? Magnífico cuando el Madrid ha estado mal, magnífico ahora que el Madrid está bien, magnífico seguro cuando el Madrid pelee por todos los títulos dentro de unas semanas. Menudo fichaje hicieron los blancos hace 15 meses… y menudo error, para mí garrafal, del Barcelona dejándolo escapar.
 

2.NANDO DE COLO (CSKA Moscú). Siempre me ha flipado este jugador.  Finalizada la primera fase es 2º en valoración, 2º en puntos y 8º en asistencias. Qué buena noticia para el baloncesto europeo tenerlo de vuelta después de su corta etapa en la NBA, primero en San Antonio y después en Toronto. Su inteligencia le hace ser entrenador sobre la pista. Es tan sumamente bueno que en ocasiones tengo que comprobar la velocidad de la imagen porque pienso que está jugando a cámara lenta. Ejecuta una y otra vez al enemigo sin cambiar el rictus. Fantástico jugador. ¿Evitará un nuevo gatillazo del CSKA?
 
 
 
 

1.IOANNIS  BOUROUSIS (Baskonia). La gran metamorfosis del último lustro en el baloncesto continental. Apagado y fuera de cobertura en Madrid, un 4G a pleno rendimiento en Vitoria. El griego está en el mejor momento de su dilatada carrera deportiva, el aire del norte le ha inoculado otra vez el veneno competitivo que siempre tuvo y que incomprensiblemente perdió en la meseta. Capaz de hacer 20+10, o 22+8, o 18+12 en cada velada de la Copa de Europa. Su barba vuelve a asustar, sus ojos vuelven a ser ganadores. Listo para rebotear, preparado siempre para taladrar la cesta desde el perímetro. Deberá demostrar este excelso nivel en un Top 16 diabólico para Laboral Kutxa, pero de momento que le quiten lo bailao. Y no veas cómo está bailando este bicho. El mejor de todos.
 
 
 

lunes, 3 de febrero de 2014

8 ACTORES VIAJAN AL SUR


     Damas y caballeros, ya está aquí la Copa del Rey, esa cita anual que agita las entrañas de los fanáticos del baloncesto. Esta vez este hermoso torneo viaja a Málaga, esa ciudad en la que nunca hace frío, en la que nunca falta pescadito y en la que pasear junto al mar limpia el espíritu y purifica el alma. 8 equipos, 8 hinchadas. 7 soberanos partidos de baloncesto. Sabéis que siempre me gusta dedicarle unas líneas a este gran evento. En este 2014 me descanto por hablar de los 8 jugadores que quieren reventar esta Copa. Vamos con los 8 actores que viajan al sur para que se hable mucho de ellos.
 

1. REAL MADRID. Sergio Llull. El ídolo del madridismo, el pulmón, el que después de cascarse dos triples consecutivos para enterrar al Maccabi grita desencajado "Esta es mi casa, esta es mi casa". El jugador que más minutos disputa por partido en este Real Madrid llega pletórico al primer título grande de la temporada. Su bache está superado. Ve el aro como un barreño de pueblo, hace de las penetraciones una labor cotidiana, defiende como un animal y contagia su raza a compañeros y aficionados. Sergio Llull, un firme aspirante al MVP.

2. VALENCIA BASKET. Romain Sato. Aquí quizás habría que elegir a Justin Doellman, o incluso al mismísimo Velimir Perasovic, el artífice de la gran campaña que está ejecutando el cuadro taronja.  Plantilla muy amplia, con roles muy definidos y con un nivel muy alto, sin duda. Pero me quedo con mi debilidad, con ese tipo que llega desde uno de los países más pobres del planeta, la República Centroafricana. Es imposible no idolatrar a este crack que esconde su dura trayectoria personal detrás de cestas, rebotes, faltas provocadas y una manera de defender escandalosa. Ojo con este bicho. Es capaz de todo.

3. BARCELONA. Kostas Papanikolau. Soy de los que piensan que el Barcelona necesita a un gran Marcelinho para aspirar a la final. Pero el griego me flipa. Clave en las dos Copas de Europa que levantó Olympiacos, este actor de apellido impronunciable está culminando su adaptación a un nuevo equipo y a un nuevo rol. Sobrado de carácter, desafía a la cesta sin miedo y enchufa de 3 cuando es necesario. En una lejana e hipotética final contra el Madrid sería pieza clave para atacar las escasas debilidades de la escuadra merengue. De Kostas mola todo, empezando por su apellido.
 
 
 
 
4. UNICAJA. Jayson Granger. Stimac y Dragic se están saliendo; Suárez, Toolson y Caner-Medley se abrazan demasiado a la irregularidad. Así que nos quedamos con Granger, que ha ido de más a menos pero tiene señalada con rotulador esta cita en el calendario. Su equipo necesita su gran defensa, sus penetraciones y sus triples imposibles para avanzar lejos en su torneo. Jay contará con el apoyo del publico que está vez sí llenará el Martín Carpena. Actor a seguir en un equipo muy coral y con pocas concesiones a las individualidades.

5. GRAN CANARIA. Ben Hansbrough. Tavares se mueve como los ángeles en las alturas, Nacho Martín es la bomba y Brad Newley ya la lió hace un año en Vitoria. Pero mi actor elegido es Ben Hansbrough. Ojito con el americano que si engancha una buena racha en el tiro puede llegar a asustar al todopoderoso y (casi) inabordable Real Madrid. Una desafortunada lesión lo frenó en el amanecer del curso, pero ya está de vuelta para jugarse siempre las bolas calientes. Señálenlo con una X bien grande, por favor.

6. CAI ZARAGOZA. Viktor Sanikidze. Poder georgiano. Shermadini y Sanikidze, tanto monta, monta tanto. Son muy diferentes, pero ambos tienen un peso brutal en la escuadra maña. Shermadini suma más en la tarjeta de estadísticas, pero me quedo con su paisano Viktor porque exhibe cualidades que van más allá de lo tangible. Solidario, buen defensor, generoso en ataque... y compañero ideal para acudir a cualquier batalla. Incluso a esta durísima que les espera contra el anfitrión de la Copa del Rey.
 
 
 
 
7. BASKONIA. Andrés Nocioni. ¡Cómo admiro a este tipo! Como siempre dice mi hermano de Radio Vitoria Rafa Muntión, el Chapu es ahora medio Baskonia. Tira del carro, tira del grupo, tira del equipo, tira de la hinchada... y también tira a canasta de fábula. Ganador de fábrica, sus extras son la gran experiencia en este tipo de campeonatos y la necesidad de gritar que su equipo necesita volver a estar entre los mejores. A Nocioni no le arruga ni  siquiera el terrorífico cuadro que le ha tocado en ¿suerte? al Laboral Kutxa. Viernes, sábado y domingo. Valencia, ¿Barcelona? y ¿Real Madrid? Jamás cometan la temeridad de dar por muerto a este extraterrestre.

8. TENERIFE. Ricardo Úriz. Claro que estaría aquí Blagota Sekulic, pero Obradovic ha lanzado la caña con muchas liras turcas como cebo, y jugador y club canario han soltado el pez gordo encantados. Baja capital para el Tenerife en la Copa, pero lo cierto es que su trofeo ya está ganado con su meritoria clasificación para la cena de gala. Ricardo Úriz o Alejandro Martínez. Un base anotador, asistente y dulce en el juego o el entrenador milagro de la isla, el coach que ha hecho realidad todos los sueños laguneros. Venga, yo elijo al que se viste de corto, que seguro que se lo pone muy complicado al Barcelona.

 

viernes, 5 de abril de 2013

NOS JUGAMOS LOS CUARTOS


Señores, señoras, niños, niñas, “basketmaniacos” de toda clase y condición… ya están aquí los cuartos de final de la Copa de Europa. El futuro campeón jugará entre 5 y 7 partidos más para levantar el 12 de mayo en Londres el título más glorioso para un club. El mastodóntico pabellón O2, a orillas del río Támesis, coronará en 5 semanas a la mejor escuadra del Viejo Continente. Extrañamos a algunos equipos (Montepaschi Siena, Khimki, Zalgiris o Unicaja), pero a estas latitudes sólo llegan los más fuertes. Me gusta, me enamora el baloncesto. Y sé que a vosotros también. Así que os invito a comentar este post. Venga, vosotros y yo somos valientes, así que ¡vamos a jugarnos los cuartos!


Barcelona – Panathinaikos

      Pedazo de eliminatoria. Dos trasatlánticos frente a frente. Ambos con una historia reciente “escandalosa”, ambos con un presente alentador que les coloca la etiqueta de “candidatos a todo”. El Barça afronta la cita en su mejor momento de la temporada. Campeón de la Copa del Rey, con un Tomic decisivo, con Lorbek creciendo y con Navarro mimado como un tesoro para los partidos de verdad. Ojo a la ausencia de Mickeal, cuyo talento, oficio y carácter ganador echará de menos el cuadro de Xavi Pascual. El Panathinaikos ha suplido la ausencia de Obradovic con el mando de Diamantidis, jefe en la cancha y entrenador  “in pectore”. Él marcará el ritmo de los partidos, un gran hándicap para el Barcelona. De la regularidad de Ukic y el físico de “Baby Shaq” dependerán las opciones verdes. Una serie emocionante, colosal, brutal para los que amamos este bendito deporte llamado baloncesto.

Pronóstico: Barcelona 3 – Panathinaikos 1 
Jugador decisivo: Ante Tomic


Real Madrid – Maccabi Tel Aviv
                 
            Cruce con sabor a baloncesto añejo, a recuerdos de infancia, a vídeos lejanos al moderno HD. Por primera vez en muchas ediciones, el Madrid se planta ante los hebreos con el cartel de favorito en la solapa. Bueno, quizás debamos rebajarlo a “minifavorito”. Los blancos han ido de más a menos en la competición, pero comparecen en cuartos con el ADN revitalizado tras una gran actuación frente al Efes. Laso necesitará tirar de la explosividad de Llull, el talento de Rudy, la muñeca de Mirotic y la defensa de Slaughter para estrenarse en una Final Four. El Maccabi, de menos a más en la Euroliga, cuenta con un gran estratega (David Blatt), buenísimos jugadores y una hinchada que va a hacer de la serie contra el Real un modo de vida. Ojo a Ricky Hickman, un hasta ahora secundario en Europa que de amarillo las enchufa de todos los colores. Mi debilidad es Eliyahu, grandioso jugador peleado a partes iguales con la irregularidad y las lesiones. Un clásico de Europa para gozar como siempre… y como nunca.

Pronóstico: Real Madrid 3 – Maccabi 2
Jugador decisivo: Rudy Fernández




CSKA Moscú – Caja Laboral
               
       A priori, la eliminatoria más descompensada de las cuatro. Pero no cometeremos el error de menospreciar el “gen Baskonia”, un equipo que en el año 2005 precisamente en Moscú protagonizó una de las grandes hazañas del basket moderno. El “roster” de Messina es interminable, casi inabordable. El asesino malhumorado Teodosic, el martilleo desde 5 metros de Weems, la calidad del mejor 3 de Europa (Khryapa), las eternas doble figuras de Krstic… y así hasta una decena de jugadores que desafían al resto desde la cima del talento. Messina es muy bueno. Messina al mando del equipo del Ejército Ruso es sencillamente estelar. Los vitorianos acuden al cruce con un Lampe sensacional, con un Nocioni que ha de trasladar a Europa su tarjeta doméstica y con el “un día sí, otro no” de los básicos San Emeterio y Nemanja Bjelica. En el calor ambiental ganarán los “baskonistas” por paliza.

Pronóstico: CSKA Moscú 3 – Caja Laboral 1
Jugador decisivo: Viktor Khryapa


Olympiacos – Anadolu Efes
               
         El actual campeón de Europa contra un equipo alejado últimamente de los grandes desafíos. Sin embargo, aquí se esconde para mí la gran sorpresa de los cuartos. Ojo a los otomanos, un equipo tan raro que ni siquiera cuenta con la ventaja de una afición caliente. Equipazo a disposición del eterno Mahmuti. Tremendo Farmar, un paso por delante de todos los demás. Junto a él, la infinita calidad de Savanovic, la zurda de Lucas, las rachas de “Sharapovo”  Vujacic y las torres de la pintura Erden, Barac y Gonlum. Los rojiblancos del Pireo lo fían todo al mito barbado Spanoulis y al hombre con el nombre más griego de la historia, Kostas Papanikolau, un tipo que hoy por hoy marca las diferencias contra quien sea. Acie Law ha crecido en los últimos dos meses, Shermadini valora mucho en pocos minutos y Printezis ha recuperado en su patria esa regularidad perdida. Me la juego con la sorpresa, qué demonios.

Pronóstico: Olympiacos 2 – Anadolu Efes 3
Jugador decisivo: Jordan Farmar

lunes, 11 de febrero de 2013

MALEDUCADOS, PALETOS Y BASKETMANIACOS


                 
     Nuestras vidas serían mejores si fuéramos capaces de respetar los sentimientos y las creencias de los demás. Hemos alcanzado un punto de extremismo en la sociedad que agudiza la exaltación de lo nuestro (saludable en muchas ocasiones), pero también la intolerancia con lo de los demás (indefendible). El respeto por los demás es sagrado, innegociable. Nuestra libertad de expresión finaliza cuando faltamos el respeto a otras personas.
   
     Muchos estaréis pensando a cuento de qué viene está parrafada. El origen está en un partido de baloncesto, la Final de la Copa del Rey disputada ayer en Vitoria entre el Barcelona y el Valencia. Los que estuvimos presentes en el Buesa Arena tuvimos que asistir a otra exhibición de mala educación absolutamente vergonzante. Entiendo (soy un español más) los abucheos o silbidos a Su Majestad el Rey o al Ministro de Educación José Ignacio Wert. El pueblo tiene derecho a expresar su descontento, rabia y censura hacia las actuaciones de los miembros de la Monarquía o los representantes del Gobierno de turno, sólo faltaba. Y mucho más en los tiempos que corren, en los que el ciudadano está siendo maltratado, humillado y hasta orinado por decenas de cargos públicos. Una desaprobación hecha desde el respeto dice mucho de la persona que la lleva a cabo. Si encima la aliña con una dosis de humor (“Un elefante se balanceaba sobre la tela de una araña”, atronaba ayer el pabellón vitoriano) sólo puedo quitarme el sombrero (yo uso uno de copa) ante esos actores del inconformismo.
      
     Pero no todo vale. Abuchear un himno es intolerable. Y además es una paletada o paletería, ambas palabras aceptadas por la Real Academia de la Lengua. Porque la palabra “paleto”, a pesar de que muchos la han querido utilizar para atizar a la bendita gente de los pueblos, hay que atribuirla a la personas que no saben respetar los cánones sociales. Por ejemplo: Madrid, la ciudad en la que vivo y en la que nací, está repleta de paletos. Y Barcelona. Y Valencia. Y Sevilla. Y cualquier gran ciudad. Pero paletos para regalar, irrespetuosos hasta el agotamiento, tontos por doquier. Pues eso, estábamos en que silbar y abroncar la interpretación es una inmensa paletada.
     
     Nadie puede obligar a sentir un himno. Ni el español, ni el catalán, ni el alemán, ni el gabonés, ni el neozelandés, ni el del barrio de Carabanchel. Ni siquiera el precioso himno que sonaba en el pueblo de mi madre para clausurar las desaparecidas fiestas patronales. Pero los himnos hay que respetarlos porque de esa manera respetamos los sentimientos de los demás. Esos sentimientos son sagrados. Siento asco cuando acudo a un partido de fútbol entre España y Francia y un grupo de hinchas de la Selección silban La Marsellesa. Un orgasmo “paleteril” asqueroso. Entiendo que alguien pueda extender una bandera independentista durante la interpretación del himno, pero jamás aprobaré que se “vomite” sobre los sentimientos de las personas, sean cuales sean. Ayer volvió a ocurrir. En Vitoria, donde se vieron banderas de apoyo a los presos de ETA en un escenario que lleva el nombre de un hombre asesinado por la banda terrorista.




     Tanto hablar de maleducados y paletos me está costando que el humeante café que tengo entre mis manos me esté cayendo mal en el estómago. Así que voy a finalizar este artículo hablando de basketmaniacos. Siempre he defendido que todo lo que rodea al baloncesto es más sano, más normal, más bello que el entorno de otros deportes con más seguimiento, como el fútbol. Pero me duele comprobar que de un tiempo a esta parte (ocurre también en las Copas del Rey de basket) se están colando elementos “futboleros”, sobre todo en las gradas. La rivalidad es estupenda, divertida y necesaria, pero el comportamiento de algunos hinchas con los aficionados del Real Madrid roza la vejación. Ayer sentí rabia cuando una minoría abucheó a unos niños de 13 y 14 años simplemente por vestir los colores del conjunto blanco. Los campeones de la MiniCopa, sean del equipo que sean, merecen el cariño, el calor y el aplauso de un pabellón volcado con el baloncesto. Lo otro es insensible, patético y lamentable. Por eso me agradó comprobar que centenares de basketmaniacos, pertrechados con símbolos del Baskonia, del Valencia, del Gran Canaria, del Bilbao Basket, y hasta del Estudiantes y del Barcelona, se pusieron en pie para arropar a los chavales y contrarrestar el papanatismo de los que poseen superávit de tontería. Larga vida a estos basketmaniacos.

     PD. Yo estuve allí y tengo la certeza y la convicción de que la gran pitada no fue para los chavales, sino para el Ministro Wert. Estoy seguro.

lunes, 22 de octubre de 2012

UN ILUMINADO DE TAMAÑO CONTINENTAL

              “Todavía no es el momento de matar las Ligas domesticas”. Ésta sólo puede ser la afirmación de un iluminado. El autor es Jordi Bertomeu, el “capo” de la Euroliga, en una entrevista reciente publicada en el Diario AS. Un tipo que demuestra con cada declaración, y con cada acción, que sus ideas, proyectos y productos están por encima del bien y del mal.
                Nunca me agradó la gente elitista. Aquellos que reclutan casi siempre a los “ricos” y pisotean siempre a los “pobres”. Bertomeu sueña cada noche con crear una Liga Europea cerrada, con licencias A, “súper A” o “mega A” en la que poco o nada cuenten los resultados de las Ligas nacionales. El iluminado pretende enterrar en la papelera la esencia del deporte, que no es otra que competir por objetivos. Objetivos presentes, sí, pero también futuros, como puede ser participar en una competición europea. Bertomeu se excita pensando en un mundo de nubes de colores y gominolas con formas de princesas. Se le llena la boca hablando de pabellones de más de 10.000 espectadores, cuando los que tenemos la suerte de cubrir la Euroliga sabemos que eso para muchos clubes y países es una quimera.
                Bertomeu. Ese “gurú” que innova con partidos europeos los viernes porque sus estudios de mercado demuestran que es un buen día para las audiencias televisivas. En España están siendo “cojonudas”, hasta tal punto que tras 2 jornadas (y lo que te rondaré, morena), no hay acuerdo para transmitir los partidos del equipo que más espectadores “arrastra”, el Real Madrid. Para hacer “pipí” y no echar gota, oiga. Jordi criticó a la ACB por “regalar” sus derechos de televisión (¡mentira!), y ahora se la tiene que envainar porque es esclavo de sus palabras. “Telita” con el iluminado.
                El campeón de la Euroliga podría necesitar este año 31 partidos para levantar la corona. Jordi, siempre en traje y corbata, disfruta, sonríe, no se cansa. Se la trae al “pairo” que un equipo de élite juegue el viernes por la tarde en Moscú y el domingo por la mañana en Tenerife. Debe de pensar que todas las entidades poseen el avión privado y lujoso del CSKA de Moscú. Desconozco si él viaja en “business” (¿apuestas?), pero sé de primera mano que el jugador más alto del Madrid, Mirza Begic, lo hace en la fila 13 de la clase turista. “Adaptaremos el calendario nacional y europeo para paliar las dificultades”. “Clavao”, Jordi, “clavao”. Moscú y Tenerife. Lo habéis hecho fenomenal. Y para el Baskonia, Atenas y Las Palmas. Bien, Jordi, bien, eres un crack.
                Jordi Bertomeu es el adalid del deporte negocio. Brillante en su oficio, el derecho y las leyes. Discreto en la gestión de una competición tan hermosa como la Copa de Europa.  Un tipo que quiere colocar el Real Madrid – Panathinaikos como “game of the week” cuando ni siquiera había televisión. Alguien le advirtió a última hora de que no es saludable hacer el ridículo y lo cambiaron a tiempo. A él le importan las licencias y el dinero. A los jugadores, qué les den. Y el juego le importa un comino. Porque es de “cajón” que con este calendario terrorífico las estrellas de los equipos van a ofrecer menos espectáculo. Por no hablar de los aficionados a este maravilloso deporte, que en las prioridades del “jefe continental” ocupan exactamente el lugar 2619.


               Bertomeu. Ese vanguardista capaz de diseñar una gira NBA clandestina para el club más laureado del Viejo Continente. Pabellones vacíos en Memphis y Toronto, jugadores mosqueados, cámaras apagadas y nulo interés por el basket europeo en Estados Unidos. Vamos, lo que se denomina una auténtica pamplina. Un buen ramillete de clubes están cansados de las actitudes y acciones de Bertomeu, pero a la hora de la verdad se unen al tan habitual efecto “chupete”. Mamar y callar.
                Ésta es la Euroliga que tenemos, estos son los mandamases del siglo XXI. Mientras tanto, los aficionados a este bendito deporte seguiremos escuchando “chorradas” como la futura división europea de la NBA o “todavía no es el momento de matar las ligas domésticas”. Sitúan su discurso en la estratósfera de Baumgartner cuando ni siquiera son capaces de transmitir a sus pésimos árbitros que fomenten el espectáculo de la mejor competición de clubes del mundo, la Vieja Copa de Europa. Herida de muerte por el iluminado. Un iluminado de tamaño continental.