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lunes, 18 de mayo de 2015

UN EQUIPO ALEGRE



           ¡Qué fin de semana más extraño! Lo pensaba esta pasada madrugada, cuando terminaba de ver el Real Madrid – Olympiacos grabado. Me siento muy orgulloso de haber estado vinculado a la información de baloncesto en Onda Madrid durante 15 años. Muy, muy, muy orgulloso. Joder (perdón), infinitamente orgulloso.  Fue para mí un proyecto inolvidable que aguantó más allá de los resultados de los equipos madrileños.  La vida gira rápido y ayer me tocó ver la final por la tele y de madrugada. Gajes del oficio. Y además esto es lo de menos, qué demonios. Porque estas líneas son para reconocer y dignificar a un equipo alegre.

Este Real Madrid es una excelente noticia para el baloncesto. Escrito está en la derrota, pues con más motivo ahora que acaba de elevar al cielo la Copa más importante de todas. Este título esconde un enorme mérito porque muchos, yo el primero, pensábamos en diciembre de 2014 que este éxito era prácticamente una utopía. Pero el Madrid de Laso, y de Llull, y de Rudy, y del Chacho, y de Felipe, y de Nocioni, y de Ayón, y de Campazzo, y de todos los que estuvieron durante los últimos años y ya no están, ha  podido con todo… y con todos.

          
                 Un equipo alegre. En el juego y en todo lo demás. Un grupo de trabajo que se ha levantado después de algunos golpes bestiales, sobre todo aquella final perdida hace un año en Milán. Ese directo al mentón hubiera mandado a la lona a cualquier púgil. Pero no, este equipo se levantó y siguió buscando la gloria. Este curso puede hacer pleno, Copa de Europa incluida. Mérito infinito. 8 títulos para Pablo Laso y 12 finales de 15 posibles desde que se sentó (es un decir, desde luego) en el banquillo del Real Madrid.
           Este equipazo ha podido con todos. Con las decepciones, con las 2 finales de Euroliga perdidas de manera consecutiva, con las dudas de fuera… con las dudas de dentro. Porque me reafirmo en que Pablo Laso ha trabajado con un equipo en el que, de partida, creía menos que en el de la campaña anterior. Y en verano el kilómetro 0 mostraba unos dirigentes con escasa confianza en el técnico vitoriano. Y como he escrito en el amanecer de este artículo, antes de que el calendario cambiara el 14 por el 15 este enorme éxito rozaba lo quimérico. El Madrid ha manejado de maravilla los pequeños detalles, esos que al final te permiten campeonar. Con Bourousis y Mejri fuera de la rotación. Con Nocioni jugando su mejor partido siempre el día D. Con su mejor jugador durante el año, Felipe, protagonizando las 2 peores funciones del curso en la Final Four. Con Slaughter como actor secundario imprescindible. Sin salvadores y con mucha pizarra del entrenador. Una gestión de los pequeños detalles sencillamente espectacular.

        
              No lo hago en la derrota, tampoco quiero abrazarme sólo a los resultados cuando llega la victoria de un equipo ganador. Quiero insistir una vez más en que el Real Madrid de Pablo Laso, que está a punto de culminar su cuarta temporada como entrenador, es una bendición para el baloncesto y para el deporte  en general. Ha ganado. Ha ganado mucho. Y encima no ha ganado de cualquier manera, sino abrazándose a un estilo que durante muchos momentos ha convertido la sagrada cesta en una actividad de ocio. Como periodista cercano al baloncesto madrileño, he tenido el enorme privilegio de conocer a un grupo de empleados que merece la felicidad. El vozarrón del doctor, la bondad del preparador físico, la nobleza de los utileros, la simpatía de los fisios, el cariño del delegado o la amistad del jefe de prensa. Creedme, esos también son equipo. Un equipo alegre. Un equipo que después de levantar la Novena regala felicidad.

lunes, 14 de abril de 2014

¿HACEMOS UN POCO DE BALONCESTO FICCIÓN?



     Damas y caballeros, ya están aquí los cuartos de final de la Copa de Europa de baloncesto. Tras 24 kilómetros recorridos en una competición más maratoniana que la propia maratón, nos encontramos con 4 deliciosos cruces que se van a dirimir en apenas 10 días. Baloncesto del bueno, eliminatorias jugosas que colocarán a 4 equipos (equipazos) en la Final Four de Milán. 2 españoles, 2 griegos, 1 italiano, 1 ruso, 1 turco y 1 israelí. A mí me encanta el basket , a ti también. Yo acierto menos en los pronósticos que Shaquille O´Neal desde el tiro libre, tú seguro que las enchufas de todos los colores. Allá va mi apuesta… espero la tuya.

 
REAL MADRID – OLYMPIACOS

     Pedazo de serie, la madre de todas las eliminatorias. Una cita orgásmica para todos los fanáticos de la cesta. El equipo más jugón de Europa contra el más competitivo. El más laureado contra el actual bicampeón de la competición más difícil del mundo. Frente a frente los dos mejores bases del momento, Sergio Rodríguez y el dios heleno Vassilis Spanoulis, caviar del bueno en la posición de 1. El Madrid querrá correr, los del Pireo querrán trabar y explotar el físico de Petway y Dunston. Ojo a Shermadini, que ya destrozó a Bourousis en la Copa. Los precedentes históricos entre ambos trasatlánticos apuntan a la tremenda importancia del factor cancha, por lo que los blancos parten con un ligero favoritismo.  ¿51-49? ¿52-48? Mi apuesta es que la eliminatoria se decide el viernes 25 de abril en el Palacio. Real Madrid 3 – Olympiacos 2.

 
BARCELONA – GALATASARAY

     Ultrafavorito el Barça, a priori es la eliminatoria más decantada de los cuartos de final. Ventaja de campo y enorme diferencia en la profundidad del banquillo. Los Arroyo, Erceg, Hairston y compañía forman una primera unidad muy potente, pero a 200 hipotéticos minutos los de Pascual son netamente superiores. Grandioso Top 16 de la escuadra azulgrana, que sólo se dejó llevar al final. Duelo bonito y más con la entusiasta y futbolera hinchada turca, poco acostumbrada a estar tan cerca de una Final a Cuatro. ¿Volverá el mejor Tomic en el momento de la verdad? ¿Recuperará Navarro su idilio con los triples? Le concedo un triunfo a los otomanos por pura caridad. Barcelona 3 – Galatasaray 1.
 



CSKA – PANATHINAIKOS

     Escribí en el arranque del torneo que Lokomotiv Kuban sería la gran revelación de la Euroliga y Panathinaikos el gran gatillazo. Bueno, me he quedado a medias (una vez más) en una cosa y en la otra. Lo cierto es que nunca pensé que Obradovic no estaría entre los 8 mejores. Pero el equipo verde no me transmite nada. Sus jugadores son un sí pero no, como Ukic, Gist o Fotsis. Viendo sus partidos dan ganas de que el legendario melenudo Alvertis se quite el traje y se vista de corto. Ni siquiera Diamantidis es el actor decisivo de antaño. No le concedo ninguna posibilidad en esta serie, ni siquiera con la baja de Teodosic (al menos en los 2 primeros partidos). Messina estará en otra Final Four. Y además por la vía rápida. Lo malo para el baloncesto es que no será, a priori, una función muy vistosa. CSKA Moscú 3 – Panathinaikos 0.

 
ARMANI MILÁN – MACCABI

     Cruce muy muy muy igualado. Pero mucho. Tanto que no lo veo claro por ninguno de los 2 lados. El mapa del favoritismo ubica la chincheta de los italianos en un lugar preferencial porque su segunda fase ha sido impresionante… y además les espera la Final Four al calor del brasero del Mediolanum Forum. Y porque Langford es buenísimo, Hackett y Jerrels 2 escuderos de lujo, y Samuels y Lawal sendos intangibles de padre y muy señor mío. Seguro que echan de menos al lesionado Gentile Jr, aunque sinceramente yo esperaba mucho más de él esta campaña. El Maccabi no asusta como antaño, pero siempre pasea por Europa la etiqueta de competitivo. Todos sus jugadores son irregulares (valgan Hickman o Devin Smith como ejemplos), pero todos te pueden hacer un traje en el momento decisivo. Mi (arriesgado) pronóstico es que el hebreo será el único equipo de los cuartos que triunfe como forastero. Arañará un triunfo en Italia y hará de La Mano de Elías un fortín impenetrable. Armani Milán 1 –Maccabi 3.

 
Real Madrid – Barcelona y CSKA – Maccabi en la Final Four de Milán. ¿Lo compartes?



viernes, 5 de abril de 2013

NOS JUGAMOS LOS CUARTOS


Señores, señoras, niños, niñas, “basketmaniacos” de toda clase y condición… ya están aquí los cuartos de final de la Copa de Europa. El futuro campeón jugará entre 5 y 7 partidos más para levantar el 12 de mayo en Londres el título más glorioso para un club. El mastodóntico pabellón O2, a orillas del río Támesis, coronará en 5 semanas a la mejor escuadra del Viejo Continente. Extrañamos a algunos equipos (Montepaschi Siena, Khimki, Zalgiris o Unicaja), pero a estas latitudes sólo llegan los más fuertes. Me gusta, me enamora el baloncesto. Y sé que a vosotros también. Así que os invito a comentar este post. Venga, vosotros y yo somos valientes, así que ¡vamos a jugarnos los cuartos!


Barcelona – Panathinaikos

      Pedazo de eliminatoria. Dos trasatlánticos frente a frente. Ambos con una historia reciente “escandalosa”, ambos con un presente alentador que les coloca la etiqueta de “candidatos a todo”. El Barça afronta la cita en su mejor momento de la temporada. Campeón de la Copa del Rey, con un Tomic decisivo, con Lorbek creciendo y con Navarro mimado como un tesoro para los partidos de verdad. Ojo a la ausencia de Mickeal, cuyo talento, oficio y carácter ganador echará de menos el cuadro de Xavi Pascual. El Panathinaikos ha suplido la ausencia de Obradovic con el mando de Diamantidis, jefe en la cancha y entrenador  “in pectore”. Él marcará el ritmo de los partidos, un gran hándicap para el Barcelona. De la regularidad de Ukic y el físico de “Baby Shaq” dependerán las opciones verdes. Una serie emocionante, colosal, brutal para los que amamos este bendito deporte llamado baloncesto.

Pronóstico: Barcelona 3 – Panathinaikos 1 
Jugador decisivo: Ante Tomic


Real Madrid – Maccabi Tel Aviv
                 
            Cruce con sabor a baloncesto añejo, a recuerdos de infancia, a vídeos lejanos al moderno HD. Por primera vez en muchas ediciones, el Madrid se planta ante los hebreos con el cartel de favorito en la solapa. Bueno, quizás debamos rebajarlo a “minifavorito”. Los blancos han ido de más a menos en la competición, pero comparecen en cuartos con el ADN revitalizado tras una gran actuación frente al Efes. Laso necesitará tirar de la explosividad de Llull, el talento de Rudy, la muñeca de Mirotic y la defensa de Slaughter para estrenarse en una Final Four. El Maccabi, de menos a más en la Euroliga, cuenta con un gran estratega (David Blatt), buenísimos jugadores y una hinchada que va a hacer de la serie contra el Real un modo de vida. Ojo a Ricky Hickman, un hasta ahora secundario en Europa que de amarillo las enchufa de todos los colores. Mi debilidad es Eliyahu, grandioso jugador peleado a partes iguales con la irregularidad y las lesiones. Un clásico de Europa para gozar como siempre… y como nunca.

Pronóstico: Real Madrid 3 – Maccabi 2
Jugador decisivo: Rudy Fernández




CSKA Moscú – Caja Laboral
               
       A priori, la eliminatoria más descompensada de las cuatro. Pero no cometeremos el error de menospreciar el “gen Baskonia”, un equipo que en el año 2005 precisamente en Moscú protagonizó una de las grandes hazañas del basket moderno. El “roster” de Messina es interminable, casi inabordable. El asesino malhumorado Teodosic, el martilleo desde 5 metros de Weems, la calidad del mejor 3 de Europa (Khryapa), las eternas doble figuras de Krstic… y así hasta una decena de jugadores que desafían al resto desde la cima del talento. Messina es muy bueno. Messina al mando del equipo del Ejército Ruso es sencillamente estelar. Los vitorianos acuden al cruce con un Lampe sensacional, con un Nocioni que ha de trasladar a Europa su tarjeta doméstica y con el “un día sí, otro no” de los básicos San Emeterio y Nemanja Bjelica. En el calor ambiental ganarán los “baskonistas” por paliza.

Pronóstico: CSKA Moscú 3 – Caja Laboral 1
Jugador decisivo: Viktor Khryapa


Olympiacos – Anadolu Efes
               
         El actual campeón de Europa contra un equipo alejado últimamente de los grandes desafíos. Sin embargo, aquí se esconde para mí la gran sorpresa de los cuartos. Ojo a los otomanos, un equipo tan raro que ni siquiera cuenta con la ventaja de una afición caliente. Equipazo a disposición del eterno Mahmuti. Tremendo Farmar, un paso por delante de todos los demás. Junto a él, la infinita calidad de Savanovic, la zurda de Lucas, las rachas de “Sharapovo”  Vujacic y las torres de la pintura Erden, Barac y Gonlum. Los rojiblancos del Pireo lo fían todo al mito barbado Spanoulis y al hombre con el nombre más griego de la historia, Kostas Papanikolau, un tipo que hoy por hoy marca las diferencias contra quien sea. Acie Law ha crecido en los últimos dos meses, Shermadini valora mucho en pocos minutos y Printezis ha recuperado en su patria esa regularidad perdida. Me la juego con la sorpresa, qué demonios.

Pronóstico: Olympiacos 2 – Anadolu Efes 3
Jugador decisivo: Jordan Farmar