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lunes, 11 de abril de 2016

1/4 EUROLIGA: ANÁLISIS Y PRONÓSTICOS



    Ya están aquí las eliminatorias de cuartos de final de la Copa de Europa de baloncesto. Y emergen a lo grande, con 5 hipotéticos choques en 2 semanas y largos viajes de por medio. Unas series que vienen precedidas del mejor Top 16 de la historia, curiosamente el último porque la temporada que viene se estrena el formato "todos contra todos". A priori, un cruce muy decantado y 3 duelos con una igualdad extrema, aunque en muchas ocasiones el baloncesto se encarga de enterrar pronósticos previos. Nosotros aquí vamos a analizar y a pronosticar, admitiendo de partida, nobleza obliga, que la última vez que acertamos una apuesta a Felipe Reyes no le había salido ni barba. Advertidos estáis. Sí, a vosotros también os pido que os mojéis con vuestros comentarios en este mismo blog o, si lo preferís, a través de las redes sociales. Vosotros elegís siempre el menú ¿Vamos allá? ¡Vamos allá!



FENERBAHCE - REAL MADRID

   
     El equipo que comparte con el CSKA el mejor balance de la competición (19-5) contra el actual campeón, ese Real Madrid (12-12) que ha convertido la película de Woody Allen "Match Point" en una saga con varias entregas. Reedición de la semifinal 2015, en la que los de Pablo Laso se mostraron muy superiores. Me imagino a Obradovic orando el pasado jueves para que el Khimki eliminara al Madrid, aunque en su fuero interno sabía que el actual ADN merengue no suele conceder ese tipo de sorpresas. Lo que hace años era impensable, ganar cuando debes ganar, se ha convertido ahora en la principal cualidad de este Real Madrid lasiano 5.0.
   
     Eliminatoria igualadísima, apasionante, espectacular. Ojo a la baja de Jan Vesely, jugador indefendible que sería capaz de jugar por encima de 3 aros colocados uno encima de otro. Los turcos poseen un arsenal dirigido por Obradovic, un genio que con tiempo siempre arma un equipo campeón. Ekpe Udoh (mejor taponador de la competición) le hará sufrir mucho a los pivots del Madrid, Pero Antic es un soldado capaz de luchar en varias guerras a la vez, Bobby Dixon coge rachas de meter hasta las zapas, Luigi Datome ha vuelto a Europa para hacer cosas grandes. Y Bogdanovic, Sloukas, el cada vez más recuperado Hickman. Todo al calor de un modernísimo pabellón ubicado en la zona asiática de Estambul que acoge a miles de enfervorizados hinchas futboleros. No es casualidad que los otomanos lleven sin caer en casa desde hace 15 meses.

   
     Me lo prometí después de la Copa del Rey y lo cumpliré aunque me apunten con un revólver en la sien: jamás volveré a dudar de este Real Madrid de Pablo Laso. Incluso el año en el que han errado en los fichajes, la etiqueta ganadora de los Llull, Felipe, Chacho, Ayón y compañía aparece el día D y la hora H. En los partidos de verdad. Y estos, creedme, lo van a ser.

PRONÓSTICO: Fenerbahce 1 - Real Madrid 3.



LOKOMOTIV KRASNODAR - BARCELONA

    Otra serie sencillamente colosal. El Barcelona (14-10) más irregular de Pascual se ha metido en el Top 8 con acciones de película en los últimos segundos de varios partidos: el triplazo de Doellman en el Palacio, el disfraz de héroe del propio "Capitán América" en la segunda prórroga contra el CSKA o la remontada frente al Madrid tras dejarse levantar un 31-6. Ahí está, a las puertas de volver a la Final Four tras el disgusto de hace un año ante Olympiacos. Pero ojo, el enemigo es un señor equipo (17-7) al que creo que todos, consciente o inconscientemente, hemos infravalorado durante esta Euroliga.

   
     Tiene a Malcoln Delaney, potencial MVP de una Final Four... de aquí a Rusia. Víctor Claver está completando una campaña sobresaliente, jugando 30 minutos por velada y firmando dobles figuras como el que va a hacer la compra. Singleton y Randolph son americanos de muchísimo nivel. Janning, Bykov o el propio Draper, complementos magníficos para afrontar 5 envites a cara de perro. Todos ellos comandados por Bartzokas, que sabe lo que es levantar la Copa de Europa y con el que tengo también la sempiterna sensación de escaso reconocimiento. Muy difícil para el Barcelona, que necesitara al mejor Abrines y a este Satoransky estratosférico para robar una victoria en una cancha casi infranqueable. ¡Ah! Una cosa: ¿qué demonios ocurre con Ante Tomic?

PRONÓSTICO: Lokomotiv Krasnodar 3 - Barcelona 2.



BASKONIA - PANATHINAIKOS

    Me quito el sombrero, el gorro, la boina y hasta la txapela con la pedazo de Copa de Europa que se está marcando el Baskonia (15-9). Ha amarrado la ventaja de campo en un Top 16 casi pornográfico. Le ganó a Barça y Madrid en casa y fuera, tremenda hazaña. Y se planta en estas latitudes con opciones muy serias de estar en una Final Four que en verano parecía una quimera. Advierto que voy a ser un poco contradictorio porque este Panathinaikos (15-9) no me transmite nada especial, leyenda Djordjevic aparte. Me cuesta hasta verlo en cuartos y sin embargo creo que puede dar la sorpresa. Rascar algo en el OAKA de los 22.000 fanáticos es una misión muy compleja.
   
     Diamantidis, excelente Euroliga en el balcón de su retirada. Calathes es un jugador imperial, decisivo. James Gist, un tipo que llegó a Atenas como temporero y que ya casi es un griego más. Muy físico, le gusta jugar siempre cerca del cielo. Raduljica, duro como un pilar romano. Feldeine, ni fu ni fa y jugando cada vez menos minutos. Haynes, Fotsis, Kuzmic, todos correctos, sin alardes, cada uno en su función. No me parece un equipazo, no hubiera apostado jamás por ellos para estar en Berlín, y sin embargo me zumba un moscardón al lado de la oreja que me dice que la pueden liar.

   
     Supongo, en cualquier caso, que el potencial MVP Bourousis, odiado por los aficionados del trébol, no estará en absoluto de acuerdo conmigo. Ni Hanga, que ha roto y no tiene techo. Ni los bases más heterodoxos de Europa, James y Adams. Ni Perasovic, un tío que no renunciaría a ganar ni desde una barcucha quebrada y hundida en medio del Océano Pacífico. Bueno, muchachos, arriesgo muchísimo con este pronóstico. La gran paradoja me ha invadido.

PRONÓSTICO: Baskonia 2 - Panathinaikos 3.




CSKA MOSCÚ - ESTRELLA ROJA

    Muy decantada en la pizarra inicial, a menudo algo tartufa. Los rusos se plantan en cuartos con un 19-5 y los serbios con un 12-12. Pero más allá de los números, la ventaja de campo y la diferencia de plantilla, mi predicción de gran desigualdad se basa en el momento actual de los actores. De Colo es un jugador impresionante, suma en todos los departamentos, parece que juega a cámara lenta, el viejo truco que utilizan los que son más inteligentes que los demás. Teodosic, letal al menos antes de entrar en el último minuto de los partidos. Vorontsevich, siempre factor diferencial. Higgins, Freeland, Fridzon. Son muy buenos y además se presentan en esta serie en un gran pico de forma.
   
    Todo lo contrario que el Estrella Roja, para el que estar entre los 8 mejores del Viejo Continente es una hazaña gigantesca. Jovic, impenitente asistente, se ha apagado hasta dañar el corazón de los que estamos enamorados de él. Zirbes anota y rebotea menos, bajando un par de peldaños su nivel marciano. Quincy Miller ya no se muestra tan súper, lejos quedan sus grandes exhibiciones de este curso 15-16. Y al ex partisano Kinsey le está costando entrar en la dinámica rojiblanca. Les daría un partido si eligieran la Pionir, pero como irán al Belgrado Arena pierden también ese bonus.

PRONÓSTICO: CSKA Moscú 3 - Estrella Roja 0.

   
    
     Por tanto, mis semifinales de Berlín serían Real Madrid - Panathinaikos y Lokomotiv Krasnodar - CSKA Moscú. No os fieis nada, amigos.

lunes, 30 de noviembre de 2015

SUPERÁVIT DE CRÉDITO



     Mi devoción por el proyecto de Pablo Laso siempre ha sido muy elevada. Ojo, más allá de resultados deportivos. Y con más fuerza en los malos momentos de su equipo, cuando perdió 2 finales seguidas de la Copa de Europa. Los habituales de este blog (¡gracias desde lo más profundo de mi corazón!) sabéis que para mí la etapa de Laso, ese proyecto general con muy buenos jugadores y con una propuesta baloncestística muy hermosa, siempre me ha encandilado. Y también que hace algo menos de un año la cagué bien cagada cuando escribí que percibía síntomas internos que evidenciaban que el Real Madrid del entrenador vitoriano daba sus últimos coletazos. Fue un error garrafal. Insisto una vez más: entiendo perfectamente que el deporte de élite está sujeto a los resultados, pero las opiniones vertidas aquí siempre han ido mucho más allá de un título más o menos. El Real Madrid de baloncesto del último lustro ha sido una bendición para el deporte.


     El baloncesto es increíble. Resulta que un equipo que lo ha ganado todo, que no le ha dejado a los rivales ni las migajas, ni el culo de la copa de vino, ni el gordo del filete, ni siquiera el último pedacito de la tarta de queso, y que además finalizó la temporada levantando todos los títulos con una superioridad insultante, pues sí, ese equipo tiene ahora serias opciones de ser eliminado en la primera fase de la Euroliga. Su balance de 2-5, sin victorias forasteras, con la nociva etiqueta de ser el peor defensor de los 24 participantes (86 puntos encajados por cita) no es casualidad ni mala suerte, sino que responde a defectos muy acusados que han colocado a los blancos en el balcón del abismo. Y podría ser peor sin aquella remontada ante el Bayern coronada con el triple de Carroll en los últimos segundos del envite. El actual campéon se la juega a principios de diciembre, que es como decir que Josef Ajram rompe a sudar a los 50 metros en una de esas carreras de centenares de kilómetros que desafían la racionalidad.
 


                                  
     Jueves 3 de diciembre, 20.45 horas. Atmósfera muy caliente en el Palacio, que sabe que le debe mucho a este equipo. Final en toda regla, sin abrazos al latiguillo del que abusamos los periodistas. El Madrid se la juega. Un triunfo no lo clasifica, pero lo desahoga. Una derrota lo podría dejar casi sin opciones. El hincha al basket merengue está acojonado, así, con todas la letras. Los síntomas del enfermo son preocupantes y además visita la calle Goya un equipazo con muy buenos actores y el entrenador que más ha ganado en la historia del baloncesto continental. Los de Laso han extravíado la actividad defensiva, sufren por la espalda de Rudy, anhelan al gran Llull, no encuentran la constancia del Chacho, no son capaces de cambiar el frac de Thompkins por el mono de obrero cuando el partido lo requiere, saben que Nocioni está lejos de la puesta a punto que logra en los momentos decisivos y añoran los imprescindibles intangibles de Don Masacre. Sólo Ayón (temporadón) y el nene Doncic (Dios mío de vida) sacan nota en este amanecer de curso.

     Creo que es el momento ideal de armar este artículo de opinión porque intuyo que lo que voy a escribir en los siguientes puntos no va a agradar a la mayoría de receptores:

1. Este Real Madrid merece la crítica. Para eso están los aficionados (propios y ajenos) y el periodismo. Muchas cosas han fallado para que un equipo tan potente tiemble como un funambulista en una ronda en la que un campeón se clasifica de paseo y en la que la competición te permite varios fallos. El lenguaje gestual de los jugadores, una de las claves del éxito, es ahora terrorífico. Caer en diciembre sería un gatillazo bestial, deportivo y también económico/institucional.

2. Creo que el Madrid se va a meter en el Top 16.
 
 
 
 
3. Pero ojo, aunque el Real Madrid cayera eliminado en esta primera fase y se viera abocado a no probar el jamón ibérico durante 10 meses, y tener además que afrontar con desánimo una Eurocopa que se convertiría en un enorme lastre mental para toda la sección, mi opinión es que ése sería precisamente el momento de reforzar un proyecto que le ha regalado la gloria al Madrid tras varios lustros de desgracias y sinsabores. Todos, desde el presidente hasta el abonado de la última fila del Center con nombre de entidad bancaria, deberían aparcar la amargura y consolidar un equipo netamente ganador. Ese vestuario tiene jugadores comprometidos y muy valiosos. Honestamente considero que tipos como Sergio Llull o Felipe Reyes tienen incluso el derecho a ser perdonados después de un enorme gatillazo. La frustración te puede llevar a quemar la casa en lugar de reformarla, o simplemente trabajar a destajo para activar el botón que iluminó ese hogar hasta convertirlo en el más acogedor del mundo. La verdadera fortaleza de los proyectos se ve en las derrotas. Hay equipos que por lo conseguido y por cómo lo han conseguido, aún manejan superávit de crédito deportivo. Uno de ellos es, sin duda, este Real Madrid de baloncesto.

     Posdata. Recordad, por favor, que antes del punto 3 venían el 1 y el 2. No daría nunca por muertos a estos tipos, sería una temeridad. Creedme que dentro de ese vestuario hay gente muy ganadora y con muchos huevos.